¡Nuestro Regalo de Navidad!
Queríamos, en nombre de Lo Paranormal y
Por alguna razón, también, la mente humana no
funciona como debiera, es decir, como un instrumento al servicio de
¿Una solución?:
Sin sermones ni discursos moralistas, sin
prohibiciones, sin chantajes, sin sobornos, sin miedos… ¿Quién puede lograr que
alguien que está vivenciando
Modestamente sentimos que es nuestro mejor regalo para quienes puedan
visitarnos. TODA
Miguel Paz Bonells
Navidad de 2005

MEDITACION:
El maestro iluminado Osho, está creando una
rebelión a nivel mundial por la libertad del hombre y la meditación. Podeis
pensar que es una elección extraña, ¿Cómo están relacionadas? Sin embargo, la
sutil conexión entre las dos es un punto crucial en el entendimiento del
potencial futuro del hombre. La puerta
que abre nuestra capacidad de amor, de intimidad, de creatividad y de expansión
es la meditación y, de acuerdo a Osho, no hay otra puerta ni otro camino.
Durante los últimos treinta y cinco años, Osho estuvo
descifrando muchas de las tradiciones religiosas, místicas y esotéricas más
grandes del mundo; sus discurrimientos están contenidos en el monumental número
de 650 volúmenes, donde revivió a innumerables místicos antiguos y
contemporáneos, haciendo que la sabiduría de sus enseñanzas sea comprensible para
nuestras vidas en la actualidad.
Este libro es una recopilación extraída del profundo trabajo
de Osho sobre la meditación. Contiene una amplia variedad de métodos que nos
pueden ayudar a descubrir lo que él llama:
“Meditación, la
primera y última libertad”.
El maestro dijo:
“La meditación no es algo nuevo; llegaste al mundo con ella; lo nuevo es la mente, la meditación es tu naturaleza…es tu naturaleza, es tu mismo ser ¿Cómo puede ser difícil? Lo hacemos difícil al luchar contra aquello que pensamos que nos está impidiendo ser libres o al buscar algo que presumimos que nos va a dar libertad. Realmente se la encuentra al relajarnos en eso que somos, viviendo la vida momento en momento”.
En todo el mundo la gente está luchando para ser libre de
algo. La lucha puede ser contra una esposa mandona o un marido controlador o un
padre dominante o un jefe que anula nuestra creatividad. Mi lucha fue, ya sea
una pelea contra un sistema político represivo o un esfuerzo por liberarme de
mis condicionamientos de la infancia a través de innumerables terapias. Esta
lucha no me liberó; fue solamente una reacción contra algo que pensaba que no
me estaba dejando ser libre. La libertad de la meditación tampoco es una
búsqueda para lograr libertad para algo. ¿Cuántos de nosotros soñamos con
encontrarnos en alguna situación o utopía que nos permita relajarnos y ser
simplemente nosotros mismos, libres de competitividad y de las tensiones de la
vida diaria?
Mis experiencias me demostraron que la libertad que buscamos
no depende de algo fuera de nosotros mismos; entonces, ¿Cuál es la libertad que
anhelamos? Escuché a Osho describirla como:
“Simplemente libertad”.
Vivir en el aquí y
ahora, de momento en momento, no en el recuerdo ni en la opresión del
pasado, ni tampoco en los sueños del futuro. El nos dice:
“Comiendo: simplemente come, permanece ahí; caminando, camina, permanece ahí; no te adelantes, no saltes de aquí para allá. La mente siempre se adelanta o se queda atrás. Mantente en el momento”.
Muchos de nosotros, por cierto, experimentamos lo que dice
Osho sobre la mente. La mente siempre salta para adelante o se queda atrás,
pero nunca está en el momento; es un parloteo constante. Cuando sucede este
parloteo nos roba la posibilidad de estar en el momento presente y vivir la vida
en forma total. ¿Cómo vamos a poder vivir en una forma total si nuestra mente
está hablándose a sí misma hasta cuando estamos ocupados con nuestras
actividades diarias?
Para demostrártelo, puedes probar un pequeño experimento:
Deja este libro por un rato y cierra los ojos. Fíjate cuánto
tiempo puedes estar simplemente sentado, disfrutando la sensación de tu cuerpo
y los sonidos a tu alrededor. Lo más probable es que no sea por mucho tiempo;
quizás un minuto nada más antes de que tu mente empiece a parlotear. Si te sientas
por un momento y tomas nota de tus pensamientos, vas a asombrarte: Vas a
descubrir que estás manteniendo tantas conversaciones diferentes e incoherentes
internamente con tigo mismo, que si se las oyeras a otro en voz alta pensarías que está loco. Este
parloteo constante nos roba la vida, literalmente, impidiéndonos disfrutar lo
que ella nos da en cada momento.
Entonces, ¿qué hacer con este parloteo descontrolado que nos
roba los momentos más valiosos de la vida? Escuché a Osho decirnos una vez tras
otra que meditemos. Lo escuché decirnos que no podemos parar a la mente
charlatana directamente, pero que se la puede reducir y hasta desaparecer a
través de la meditación. Con la meditación, la mente se vuelve un
instrumento útil, en vez de esclavizarnos con su charla constante. Sin
embargo, nos solemos confundir por la profusión de innumerables técnicas de
meditación que, en general, son oscuras y poco pertinentes para la vida actual.
Osho tomó éstas técnicas, las depuró separando lo verdadero
de lo falso y penetró hasta su misma esencia, dándonos una llave que puede
abrir la puerta a un universo más allá de nuestra imaginación. Esta llave
maestra es el presenciar; un estado simple y sin embargo profundo de
observación y aceptación de nosotros mismos, tal como somos.
Osho nos dice que:
“Presenciar significa una observación desapegada, desprejuiciada; ese es todo el secreto de la meditación”.
Es tan simple, realmente, que durante años no lo entendí.
Todos nosotros, por supuesto, creemos saber qué es observar; observamos cosas
alrededor nuestro durante todo el día. Vemos la televisión, observamos a la
gente pasar y notamos cómo se visten, qué aspecto tienen, pero generalmente no
nos observamos a nosotros mismos; y cuando lo hacemos, en general, es para auto
criticarnos. Notamos algo de nosotros mismos que no nos gusta y entonces
empezamos a preocuparnos por lo que van a pensar los demás. Este parloteo
interno de la mente usualmente nos hace sentir desgraciados. Esto no es
presenciar.
Osho nos recuerda:
“No hay que hacer nada; solamente sé un espectador, un observador mirando el tráfico de la mente -pensamientos que pasan, deseos, recuerdos, sueños, fantasías...- simplemente Manténgase distanciado, sereno, presenciándolo, observándolo, viéndolo, sin juicios, sin condenas, sin decir: ‘Esto es bueno’ ni ‘Esto es malo”.
A través de las meditaciones que hay en este libro, vas a ir
descubriendo qué es el presenciar. Mientras estás en presencia del maestro, el
presenciar empieza a darse espontáneamente; hay momentos en los que estás
sentado, simplemente escuchando, sintiendo, observando todo lo que pasa con el
silencio interno. Este silencio es como el cielo vasto y claro que, sin
embargo, vibra de vida. El hogar de Osho es el cielo y su mismo ser es el silencio.
Sus palabras acarician lo más profundo del corazón; su canción es la canción
del cielo claro.
“Tu ser interno no
es otra cosa que el cielo interno. Las nubes van y vienen, los planetas nacen y
desaparecen, las estrellas surgen y mueren. Y el cielo interno se mantiene
igual, intocable, inmaculado, sin huellas. A ese cielo interno lo llamamos
sakshin, el espectador y esa es toda la meta de la meditación.
Entra, disfruta del cielo interno. Y recuerda: cualquier
cosa que puedas ver, cualquier cosa que surja, eso no eres. Puedes ver
pensamientos y no eres los pensamientos; puedes ver tus sentimientos y no eres
tus sentimientos; puedes ver tus sueños, tus deseos, tus recuerdos, tus
imaginaciones, tus proyecciones y no eres nada de eso.
Sigue eliminando todo
lo que puedas ver; entonces, un día, surge un momento tremendo, el momento más
significativo de nuestras vidas, cuando ya no queda más nada por eliminar. Todo
lo que viste desapareció y solamente queda el que ve. Ese que ve es el cielo claro.
Saberlo es no tener miedo y saberlo es estar lleno de amor. Saberlo
es ser Dios, es ser inmortal.”
Por medio de este libro, estás invitado a experimentar tu propio cielo interno. Mi gratitud y amor por mi maestro no pueden expresarse en palabras; solamente las lágrimas pueden transmitir mi sentimiento. Al haber oído su llamado a la libertad, estoy empezando a despertar a la belleza y gracia que cada momento de vida puede dar.
Gracias, amado maestro.
Swami Deva Wadud
Poona, India, Abril 1988
¿QUE ES
PRESENCIAR, EL
ESPIRITU DE
La meditación es aventura, la aventura más grande que pueda
emprender la mente humana. La meditación es ser, simplemente, sin hacer nada
-sin acción, sin pensamiento, sin emoción. Simplemente, eres y es un deleite
puro. ¿De dónde viene este deleite cuando no estás haciendo nada?
No viene de ninguna parte, o viene de todas partes. Es sin causa, porque la existencia esta hecha de una sustancia llamada deleite.
Cuando no estás haciendo nada en absoluto -corporalmente,
mentalmente, ni a ningún nivel, cuando paró toda actividad y solamente eres,
eso es meditación. No puedes hacerlo, no puedes practicarlo, solamente tienes
que entenderlo.
Siempre que puedas encontrar un tiempo para ser,
simplemente, Deja el hacer. Pensar también es hacer, concentrarse también es
hacer, contemplar también es hacer. Incluso si por un momento Dejas de hacer y
solamente te quedas en tu centro, totalmente relajado, eso es meditación. Y una
vez que le hayas encontrado el truco, puedes quedarte en ese estado todo el
tiempo que quieras; al final, vas a poder quedarte en ese estado las 24 horas.
Una vez que te des cuenta de la manera en que tu ser puede
quedarse imperturbable, entonces de a poco, puedes empezar a hacer cosas,
manteniéndote alerta de que tu ser no se agite. Esa es la segunda parte
de la meditación; primero, aprender a ser, y después aprender con pequeñas
actividades; limpiando el piso, dándote una ducha, pero manteniéndote centrado.
Después, puedes hacer cosas más complicadas.
Por ejemplo, ahora te estoy hablando, pero mi meditación no
se perturba. Puedo seguir hablando, pero en mi centro no corre ni siquiera una
brisa; hay silencio nada más… Silencio absoluto.
Entonces la meditación no está en contra de la acción. No es
que te tengas que escapar de la vida. Solamente te enseña una nueva forma de
vida: Te vuelves el centro del ciclón.
Tu vida sigue, sigue realmente con mayor intensidad, con más
alegría, con más claridad, con más visión, con más creatividad -sin embargo,
estás más distanciado, eres solamente un vigía en la cima, observando todo lo
que pasa a tu alrededor; no eres el que hace, eres el que
observa.
Ese es todo el secreto de la meditación, que te conviertes
en el observador.
El hacer sigue en su propio nivel, no hay problema: Cortando
leña o sacando agua del pozo. Puedes hacer cosas pequeñas o grandes; lo único que no se permite es que pierdas tu centro.
Esa conciencia, esa observación, se tiene que mantener
absolutamente clara, sin nubes, sin perturbación.
En el judaísmo hay una escuela rebelde de misterio que se
llama Hassidismo. Su fundador, Baal Shem, era un ser extraño. A media noche
volvía del río. Esa era su rutina, porque en el río, de noche, había una calma
y quietud absolutas. Se solía sentar ahí, sin hacer nada -solamente observando
su propio ser; observando al observador. Esa noche, cuando volvía, pasó por la
casa de un hombre rico y el vigilante estaba de pie frente a la puerta. El
vigilante estaba intrigado porque cada
noche, exactamente a la misma hora, volvía este hombre. Salió y le dijo:
-“Perdone la interrupción, pero ya no puedo contener mi
curiosidad. Me persigue la intriga noche y día. ¿A qué se dedica?, ¿Para qué va
al río? Lo Seguí muchas veces y no hay nada; lo único que hace es sentarse ahí
horas y horas, y después vuelve a media noche.”
Baal Shem le contestó:
-“Ya sé que me seguiste varias veces, porque la noche es tan
silenciosa, que pude oír tus pasos. Y sé que todos los días te escondes detrás
del portón. Pero no sólo sientes
curiosidad por mí, yo también siento curiosidad por ti ¿A qué te dedicas?” El guardián le contesto:
-“¿A qué me dedico? Soy un simple vigilante”
Entonces Baal Shem le dijo:
-“¡Dios mío, me diste la palabra clave!, ¡Mi ocupación es
también esa!”
El guardián dijo:
-“Pero, no entiendo; si es un vigilante tendría que estar
vigilando alguna casa, algún palacio. ¿Que está vigilando sentado ahí en la
arena?”
Baal Shem le contestó:
-“Hay una pequeña diferencia: tu vigilas que nadie de afuera
entre al palacio; yo simplemente vigilo a este vigilante. ¿Quién es este
vigilante? Ese es el esfuerzo de toda mi vida; me vigilo a mí mismo.”
El guardián le dijo:
-“Pero ese es un trabajo muy raro. ¿Quién le va a pagar?”
Y él respondió:
- “¡La felicidad es tanta, el goce es tan grande, es una
bendición tan inmensa que es una recompensa en sí misma! Un solo momento y
todas las riquezas del mundo no son nada en comparación.”
El vigilante dijo:
-“Eso es muy raro…yo
me pasé la vida vigilando y jamás me topé con una experiencia tan hermosa.
Mañana a la noche lo voy a acompañar; quiero que me enseñe, porque yo sé cómo
vigilar pero parece que lo hago en otra dirección. Usted mira hacia una
dirección diferente…"
Hay un solo paso y ese paso tiene que ver con la dirección,
con la dimensión. Podemos enfocar tanto hacia afuera como cerrar los ojos al
exterior y dejar que toda nuestra conciencia se centre en nuestro interior y
vas a darte cuenta porque eres el que
conoce, eres conciencia. Nunca la
perdiste, solamente dejaste que se enredara en mil y una cosas. Saca tu
conciencia de todo lo demás y Déjala descansar dentro de ti.
Entonces, llegas a casa.
El núcleo esencial, el espíritu de la meditación, es
aprender a presenciar.
Por ejemplo: hay un cuervo graznando. Estás escuchando. Son dos: Objeto y sujeto;
pero, ¿No puedes ver un observador que está viendo a ambos? -El cuervo, el que
escucha y todavía hay alguien más que está observando a ambos. Es un fenómeno
tan simple.
Estás viendo un árbol;
estás ahí y el árbol está ahí; pero, ¿No puedes encontrar algo más?
-Que estás viendo al árbol y que hay un
espectador en que está viendo que estás viendo al árbol.-
Observar es meditación. No importa lo que observes. Puedes
observar los árboles; puedes observar el río; puedes observar las nubes; puedes
observar cómo juegan los niños; observar es meditación. No importa lo que
observes; no importa el objeto; la cualidad de observar, la cualidad de ser
conciente y estar alerta es meditación.
Acuérdate de algo: Meditación significa conciencia y
cualquier cosa que hagas con conciencia, es meditación. No importa la acción
sino la cualidad que traes a tu acción. Caminar puede ser una meditación si caminas
estando alerta. Sentarte puede ser una meditación si te sientas estando alerta.
Escuchar a los pájaros puede ser una meditación, si escuchas con conciencia. Hasta
escuchar el ruido interno de tu mente puede ser una meditación si permaneces
alerta y vigilante.
Todo se resume así: Uno no debería actuar
inconscientemente. Entonces, cualquier cosa que hagas es meditación.
El primer paso a la conciencia es ser muy conciente de tu
cuerpo. Muy de a poco, uno se vuelve más conciente de cada gesto, de cada
movimiento. Y al hacerte más conciente se da un milagro: Muchas cosas que antes
solías hacer desaparecen; tu cuerpo se relaja más, se hace más armónico,
prevalece una paz profunda, pulsa una
música sutil.
Después empiezas a tomar conciencia de tus pensamientos; con
los pensamientos tienes que hacer lo mismo. Son más sutiles que el cuerpo y por
supuesto también más peligrosos. Y cuando te hagas conciente de tus pensamientos,
vas a sorprenderte de lo que pasa dentro de ti. Si escribes lo que pasa en tu
mente, en cualquier momento, vas a llevarte una sorpresa. No vas a poder creer
que esto pase dentro de ti. Después de diez minutos, léelo: ¡Vas a ver una
mente loca adentro! Como no somos conscientes, toda esta locura sigue actuando
como una corriente subterránea que afecta
todo lo que haces y también lo que no haces; lo afecta todo… ¡Y la suma
total va a ser tu vida!
Entonces, hay que cambiar a este demente. Y el milagro de la
conciencia es que no necesitas hacer nada, excepto estar conciente.
El fenómeno mismo de observarlo lo cambia; de a poco, el
loco desaparece; de a poco, los pensamientos empiezan a tener cierto ritmo;
desaparece el caos, se vuelven más un cosmos…Y otra vez, prevalece una paz más
profunda. Y cuando tu cuerpo y tu mente están en paz, vas a ver que también
están sincronizados entre sí, que existe un puente; ya no corren más en
distintas direcciones, ya no cabalgan en caballos diferentes; por primera vez hay
armonía y esa armonía te ayuda inmensamente a trabajar en el tercer escalón,
-que es tomar conciencia de tus sentimientos, emociones y estados de ánimo.
Esta es la capa más sutil y la más difícil. Pero si puedes
ser conciente de tus pensamientos, es solamente un paso más.
Se necesita una
conciencia un poco más intensa para poder reflejar tus estados de ánimo, tus
emociones y tus sentimientos. Cuando ya eres conciente de todo eso, los tres se
amalgaman en un solo fenómeno, y cuando estos tres son uno -funcionando juntos
perfectamente, en armonía, puedes sentir la música de los tres; se convierten
en una orquesta -y entonces se da el cuarto, pero a este no puedes hacerlo, se
dá solo; es un regalo del todo, es un premio para quienes dieron los primeros
tres.
Y el cuarto, es el último estado de conciencia que nos hace
iluminados. Uno se hace conciente de su propia conciencia
-Ese es el cuarto. Eso hace que uno sea un Buddha, el que despertó; y
únicamente en ese despertar, uno llega a saber qué es el goce supremo. El
cuerpo conoce el placer, la mente conoce la felicidad, el corazón la alegría,
el cuarto conoce la bienaventuranza, el goce supremo. Este goce supremo es la
meta de Sannyas, ser un buscador de
la verdad y el camino hacia él es la conciencia.
Lo más importante es que estés alerta, que no te olvides de
mirar, que estés observando…observando…observando…y, de a poco, cuando el
observador se hace más sólido, estable, concreto y sin distracción, viene una
transformación. Las cosas que estabas observando desaparecen; por primera vez,
el observador mismo llega a ser el observado. Ya llegaste a casa.
La meditación no es un método hindú; no es solo una técnica.
No la puedes aprender, es un desarrollo: un desarrollo de tu vivencia total, el
resultado de vivir en forma total.
La meditación no puede añadirse al estado en que te
encuentras actualmente; no se te puede agregar; puedes llegar ello únicamente por medio de una transformación
básica, de una mutación. Es un florecimiento, un crecimiento. El crecimiento
siempre es de la totalidad; no es una suma. Así como el amor no se te puede
agregar sino que crece a partir de tu totalidad, tienes que crecer hacia la meditación.
En general, el silencio se entiende como algo negativo, algo
vacío, una ausencia de sonidos, de ruidos. Este malentendido prevalece porque
muy pocas personas experimentaron el silencio realmente.
Lo único que experimentaron en nombre del silencio es la
ausencia de ruidos. Pero el silencio es un fenómeno totalmente diferente. Es
absolutamente positivo. Es existencial, no está vacío; lo desborda una música
que nunca escuchaste, con una fragancia que no te es familiar, con una luz que
solamente puede verse con los ojos internos.
No es algo ficticio; es una realidad y una realidad que ya
está presente en todos, lo que pasa es que nunca miramos hacia adentro. Tu
mundo interno tiene su propio sabor, su propia fragancia, su propia luz. Y es
absolutamente silencioso…inmensamente silencioso, eternamente silencioso.
Nunca hubo un ruido ni nunca lo va a haber. No hay palabra
que pueda llegar hasta ahí; pero sí puedes
llegar.
El propio centro de tu ser es el centro del ciclón. Lo que
pase a su alrededor no lo afecta. Es silencio eterno. Los días van y vienen,
los años van y vienen, los siglos van y vienen, las vidas van y vienen, pero
el silencio eterno de tu ser sigue siendo el mismo, la misma música sin sonido,
la misma fragancia a divinidad, la misma trascendencia de todo lo mortal, de
todo lo momentáneo.
No es tu silencio;
eres ese silencio.
No es algo que posees; estás poseído por eso y esa es su
grandiosidad... Ni siquiera estás,
porque incluso tu presencia sería una perturbación.
El silencio es tan profundo, que no hay nadie, ni siquiera. Y
este vacío trae verdad, amor y miles de otras bendiciones.
CRECIENDO EN
SENSIBILIDAD
La meditación va a darte sensibilidad, una gran sensación de
pertenecer al mundo. El mundo es nuestro -las estrellas son nuestras y no somos
extraños aquí; pertenecemos a la existencia intrínsecamente; somos parte de
ella, somos su corazón.
Te vuelves tan sensible que hasta la hoja más pequeña de
hierba tiene una importancia inmensa para ti. Tu sensibilidad te hace ver con
claridad que esta hojita de pasto es tan importante para la existencia como la
estrella más grande; sin esta hojita la existencia sería menos de lo que es. Esta
hojita de hierba es única, es irremplazable, tiene su propia individualidad.
Y esta sensibilidad va a crearte nuevas amistades: amistad
con los árboles, con los pájaros, con los animales, con las montañas, con los
ríos, con los océanos y con las estrellas…La vida se enriquece a medida que
crece el amor, a medida que crece la amistad.
Si meditas, tarde o temprano, vas a encontrarte con el amor.
Si meditas profundamente, tarde o temprano, vas a empezar a sentir un amor
tremendo que emana de lo que jamás habías conocido -una nueva cualidad de tu
ser, una nueva puerta que se abre. Te convertiste en una nueva llama y ahora lo
quieres compartir.
Si amas profundamente, de a poco, vas a darte cuenta de que
tu amor se vuelve más y más meditativo. Una cualidad sutil de silencio está
entrando en ti. Los pensamientos van desapareciendo, van surgiendo espacios… ¡Silencios!
Estás tocando tu propia profundidad...
El amor te hace meditativo si está en la dirección justa. La
meditación te hace amoroso si está en la dirección justa.
Quieres un amor que nazca de la meditación, no de la mente.
Ese es el amor del que hablo continuamente.
Millones de parejas en todo el mundo viven “como si”
hubiera amor. Viven en un mundo de “como si”…por supuesto, ¿Cómo van a
estar contentos? Si están drenados de toda energía. Tratan de conseguir algo de
un amor que es falso y que no puede cumplir con lo que prometió. Por eso la
frustración, por eso el aburrimiento continuo, las quejas constantes, las
peleas entre los amantes.
Las parejas tratan de alcanzar algo imposible: hacer que su
relación amorosa sea eterna y eso no puede ser. Surgió de la mente y la mente
no puede darte ningún vislumbre de lo eterno...
Primero, Entra en la meditación, porque el amor va a surgir
de la meditación -es la fragancia de la meditación…la meditación es la flor, el
loto de los mil pétalos. Deja que se abra, Deja que te ayude a desplazar en la
dimensión de lo vertical, de la no-mente, del no-tiempo y, de repente, vas a
ver que la fragancia está ahí. Entonces, es eterna…entonces, es
incondicional…entonces, ni siquiera está dirigido a alguien en particular. No
puede estar dirigido a nadie en particular. No es una relación, es más bien una
cualidad que te rodea. No tiene nada que ver con lo otro. eres amoroso,
eres el amor; entonces, es eterno. Es tu fragancia…Existió alrededor de
un Buddha, alrededor de un Jesús…es una clase de amor totalmente diferente; es
cualitativamente diferente...
Buda definió a la compasión como “amor más meditación”.
Cuando tu amor no es solamente un deseo por el otro, cuando tu amor no es
solamente una necesidad, cuando tu amor es un compartir, cuando tu amor no es
el de un mendigo sino el de un emperador, cuando tu amor no pide nada a cambio
y está dispuesto a dar solamente -a dar
por la pura alegría de dar- , entonces, agrégale meditación y se libera la
fragancia pura, se libera el esplendor cautivo…eso es compasión…La compasión es
el fenómeno más elevado. El sexo es animal, el amor es humano, la compasión es
divina. El sexo es físico, el amor es psicológico, la compasión es espiritual…
De repente te sientes feliz, sin ningún motivo en
absoluto...
En la vida común, te pones contento si hay algún motivo.
Conoces una mujer hermosa y te alegras o consigues el dinero que deseabas y te alegras.
Compras una casa con un jardín precioso y te pones contento…Pero estas alegrías
no pueden durar mucho. Son momentáneas…No pueden permanecer continua e
ininterrumpidamente…Si tu alegría es causada por
algo, va a desaparecer, va a ser momentánea; al rato va a dejarte con una tristeza
profunda…Pero hay una clase de alegría totalmente distinta que es un signo de
confirmación: de pronto, estás contento sin ningún motivo…no puedes precisar
porqué…si alguien te pregunta:
“¿Por qué estás tan contento…?”
No podrías responder; yo no puedo responder porqué soy
feliz...
No hay una razón…simplemente es así. Esta alegría es
imposible perturbarla. Ahora, pase lo que pase, va a continuar…Está ahí, día
tras día…puedes ser joven o viejo, puedes estar vivo o puedes estar muriéndote,
pero está siempre ahí…Cuando encontraste una alegría permanente, las
circunstancias cambian, pero ella persiste -entonces, de verdad, te estás
acercando al estado búdico…
Inteligencia significa simplemente habilidad para responder.
Porque la vida es un fluir…tienes que estar alerta y ver qué se requiere de ,
cuál es el reto de la situación. La persona inteligente actúa de acuerdo a la
situación y el estúpido actúa de acuerdo a respuestas confeccionadas…Vengan de
Buddha, de Khrisna o de
Cristo, no importa. El estúpido siempre tiene las escrituras
a mano; tiene miedo de depender de sí mismo.
La persona inteligente depende de su propia intuición;
confía en su propio ser. Se ama y se respeta. La persona no inteligente
solamente respeta a otros...
La inteligencia puede redescubrirse. El único método para
redescubrirla es la meditación. La meditación hace una sola cosa: destruye
todas las barreras que creó la sociedad para impedirte que seas inteligente.
Quita los bloqueos. Su función es negativa: quitar las rocas
que no dejan que fluyan tus aguas, que se aviven tus manantiales…
Todos tenemos un gran potencial, pero la sociedad puso
grandes rocas para impedir su realización. Creó Murallas Chinas alrededor tuyo;
te aprisionó…
Inteligencia es salir de todas las prisiones -y nunca más
volver a entrar en otra…La inteligencia puede descubrirse por medio de la
meditación, porque todas esas prisiones existen en tu mente; por suerte, no
pueden llegar a tu ser…no pueden contaminar tu ser…nada más pueden contaminar tu
mente -pueden cubrirla…
Si puedes salir de tu mente, vas a salir del cristianismo,
del hinduismo, del jainismo, del budismo y de toda clase de basura.
Puedes terminar con eso definitivamente.
Y cuando te encuentras afuera de la mente, mirándola, siendo
conciente de ella, siendo solamente un espectador, eres inteligente. Se
descubre tu inteligencia; desechaste lo que hizo con la sociedad; destruiste el daño; destruiste
la conspiración de los políticos y los curas; saliste de eso, eres un hombre
libre…Es más, eres un hombre libre de verdad por primera vez…un hombre
auténtico. Ahora todo el cielo es tuyo. La inteligencia trae libertad; la
inteligencia trae espontaneidad.
SOLEDAD:
TU PROPIA NATURALEZA
La soledad es una flor, un loto abriéndose en tu corazón… la soledad es positiva, la soledad es salud. Es el goce de ser mismo. Es la alegría de tener tu propio espacio.
Meditación significa: éxtasis de estar solo. Uno está
realmente vivo cuando llegó a ser capaz de estar en soledad, cuando ya no
depende más de nadie, ni de ninguna situación ni condición y como la soledad es
nuestra, puede quedarse mañana, tarde, día o noche; en la juventud o en la
vejez; cuando estamos sanos o enfermos; en la vida y en la muerte también puede
estar presente porque no es algo que te pasa desde afuera, es algo que emana de,
es tu verdadera naturaleza, tu propia naturaleza…
Un viaje a nuestro interior es un viaje hacia la soledad
absoluta; ahí no puedes llevarte a nadie con; no puedes compartir tu centro con
nadie, ni siquiera con tu pareja…no es parte de su naturaleza y no hay nada que
hacerle. Desde el momento que Entras en
tu interior, se rompen todas las conexiones con el mundo externo, se rompen
todos los puentes. En realidad, desaparece el mundo entero…
Por eso los místicos llamaban al mundo “maya”, ilusorio… no es que no exista, pero para el meditador, el
que va hacia adentro, es casi como si el mundo no existiera. El silencio es tan
profundo que ningún ruido lo penetra; la soledad es tan profunda que se
necesitan agallas. Pero de esa soledad explosiona el éxtasis…de esa soledad -la
experiencia de Dios…no hay otra forma; nunca la hubo y nunca la va a haber. Celebra
la soledad, Festeja tu espacio puro y va a surgir una gran melodía de tu
corazón…y va a ser una canción de conciencia, va a ser una canción de
meditación…va a ser el cantar de un pájaro solitario llamando a la distancia
-no llamando a alguien en particular, sino simplemente llamando, porque su
corazón está lleno y quiere llamar, porque la nube está llena y quiere llover,
porque la flor está colmada, se abren sus pétalos y se libera su fragancia sin
estar dirigida a nadie…Deja que tu
soledad se transforme en una danza…
La meditación es nada más que un artificio para que tomes
conciencia de tu verdadero ser -el que no creaste, el que no necesita
que lo crees, el que ya eres; naces con
él…¡lo eres! Necesita que lo descubras.
Si no se puede, o si la sociedad no deja que esto pase -y
ninguna sociedad deja que esto pase, porque el ser real es peligroso; peligroso
para la iglesia establecida, para el estado, para la muchedumbre, para las
tradiciones; porque una vez que el hombre conoce su verdadero ser, se convierte
en un individuo; ya no forma parte de la psicología de masas; no va a ser
supersticioso y no va a poder ser explotado. No va a poder ser manejado como el
ganado, no le van a poder ordenar ni mandar; va a vivir de acuerdo a su propia
luz; va a vivir desde su propia interioridad. Su vida va a tener una belleza
enorme, integridad…Pero ese es el miedo de la sociedad. Las personas integradas
se convierten en individuos y la sociedad no quiere que seas un individuo. En
lugar de la individualidad te enseña la personalidad. La palabra “personalidad”
tiene que ser entendida: viene de la raíz persona que quiere decir máscara. La
sociedad te da una idea falsa de quien eres, te da solamente un juguete y Sigues aferrándote al juguete toda tu vida.
Por lo que veo, casi todo el mundo está desubicado. La
persona que pudo haber sido un doctor tremendamente feliz, es pintor y la
persona que pudo haber sido un pintor tremendamente feliz, es doctor…nadie
parece estar en el lugar que le corresponde, por eso está en semejante lío la
sociedad…
La persona es dirigida por otros, no por su propia
intuición. La meditación va a ayudarte a desarrollar tu propia facultad
intuitiva. Se te hace muy claro qué va a satisfacerte, qué va a ayudarte a
florecer y, sea lo que sea, va a ser algo diferente para cada individuo. La
palabra “individuo” significa eso: cada uno es único, y buscar y explorar tu
unicidad es una gran emoción, una gran aventura…
LAS TECNICAS
SON UTILES
Las técnicas son útiles porque son científicas. Te evitan
andar errando innecesariamente, de andar a tientas sin sentido; si no conoces
ninguna técnica va a llevarte mucho tiempo.
Con un Maestro y técnicas científicas, puedes ahorrarte
mucho tiempo, aprovechar oportunidades y energía. Y, a veces, en unos cuantos
segundos puedes crecer tanto que ni en varias vidas lo habrías podido lograr…Si
se usa la técnica acertada, el crecimiento es explosivo. Y estas técnicas se
usaron en miles de años de experimentos. No las creó un solo hombre; las
crearon muchos, muchos buscadores y aquí se da la esencia solamente. Vas a
llegar a la meta porque la energía vital dentro de ti se va a mover. A no ser
que llegue el punto donde no sea posible ningún movimiento, se va a mover hasta la cumbre más elevada. Y por eso uno
sigue naciendo una y otra vez.
Si lo intentas por tu cuenta vas a llegar pero vas a tener
que viajar muy, muy lejos y el viaje va a ser muy tedioso y aburrido...
Todas las técnicas pueden ser útiles, pero no son
exactamente la meditación; son un andar a tientas en la oscuridad. De repente,
un día, haciendo algo, te convertís en el espectador. Haciendo una meditación
como la dinámica, la kundalini o la whirling. De repente, un día la meditación va a seguir pero no vas a estar identificado. Vas a estar
atrás silenciosamente, lo vas a observar. Ese día sucedió la meditación; ese
día la técnica ya no es un obstáculo, ya no es una ayuda. Puedes disfrutarla si
te gusta, como un ejercicio; te da cierta vitalidad...
Meditación es presenciar. Meditar significa volverse un
espectador.
¡La meditación no es
una técnica en absoluto!
Esto va a resultarte
muy confuso porque yo te voy dando técnicas. En última instancia, la meditación
no es una técnica; la meditación es una comprensión, es conciencia. Pero necesitas
técnicas porque esa comprensión final está muy lejos tuyo. En este preciso
momento la puedes tener, pero no la vas a tener porque tu mente sigue. Este
preciso momento es posible y sin embargo, imposible…
Las técnicas van a tender un puente sobre la brecha; están
solamente para tender un puente sobre la brecha.
Entonces, al principio, las técnicas son meditaciones. Al
final, vas a reírte: las técnicas no son la meditación. La meditación es una
cualidad de ser totalmente distinta…No tiene nada que ver con nada. Pero va a
pasar recién al final; no pienses al principio que ya pasó porque sino la
brecha no se va a poder unir.
Las técnicas de meditación son acciones porque se te
aconseja que hagas algo. Incluso meditar es hacer algo; incluso sentarse en
silencio es hacer algo; incluso no hacer nada es una forma de hacer. Entonces,
en un sentido superficial, todas las técnicas de meditación son acciones, pero
en un sentido más profundo, no, porque si tienes éxito, el hacer desaparece.
Solamente al principio parece ser un esfuerzo. Si te sale bien, el esfuerzo
desaparece y toda la cosa se vuelve algo espontáneo y sin esfuerzo. Entonces no
se requiere ningún esfuerzo de tu parte: llega a ser algo así como la
respiración; está ahí. Pero al principio va a haber esfuerzo porque la mente no
puede hacer otra cosa que esfuerzo. Si le dices que no haga esfuerzos, todo eso
le va a parecer absurdo.
En el Zen, donde se pone mucho énfasis en lo “sin esfuerzo”,
los maestros le dicen a los discípulos:
“Solamente
siéntate… no hagas nada”.
Y el discípulo lo intenta. Por supuesto, ¿Qué otra cosa puedes
hacer excepto intentar? Al principio va a tener que haber esfuerzo. El “hacer”
va a estar ahí, pero solamente al principio como un mal necesario.
Tienes que acordarte constantemente de que tienes que ir más
allá. Tiene que llegar el momento en que no hagas nada por la meditación;
simplemente siendo y sucede, simplemente sentado o parado y ocurre. Sin hacer
nada, solamente siendo conciente, pasa…
Todas estas técnicas están nada más que para ayudarte a
llegar a un momento “sin esfuerzo”.
La transformación interna, la comprensión interna no puede
suceder mediante el esfuerzo porque el esfuerzo es una especie de tensión. Con
esfuerzo no puedes relajarte del todo; el esfuerzo se va a volver una barrera.
Teniendo esto presente como antecedente, aunque hagas
esfuerzo, de a poco vas a ser capaz de abandonarlo también…
Cada uno de los métodos que vamos a discutir aquí lo
dio alguien que arribó.
Acuérdate de esto: van a parecerte demasiado simples. Y lo
son.
Para nuestras mentes, las cosas que son muy fáciles no son
atractivas. Porque si las técnicas son tan simples y la morada tan cercana, si
ya estás en ella y está tan cerca el hogar mismo, vas a verte ridículo.
Entonces, ¿Por qué es tan alusivo? En vez de sentir lo
ridículo de tu propio ego vas a pensar que son métodos tan
simples que no pueden ser útiles. Ese es el engaño. Tu mente va a decirte que esos
métodos tan sencillos no pueden servir -que son tan simples que no pueden
lograr nada…
- “Para llegar a
Tu ego va a decirte que no pueden ser útiles.
Acuérdate de una cosa: el ego siempre se interesa por lo
difícil, porque cuando algo es difícil hay un reto; si puedes vencer la
dificultad, tu ego se va a sentir satisfecho. El ego nunca se siente atraído
hacia algo simple -¡Nunca! Si le quieres dar un reto a tu ego vas a tener que
ingeniarte algo difícil. Si es algo simple no hay atractivo porque incluso si
lo conquistas no va a haber satisfacción del ego…primero que no había nada que
conquistar; la cosa era tan simple…El ego pide dificultades -algún obstáculo
para sortear, alguna cima para conquistar…y cuanto más difícil sea la cima, más
tranquilo se va a sentir tu ego. Como estas técnicas son tan fáciles, no van a
tener ningún atractivo para tu mente. Acuérdate: todo lo que atraiga a tu ego
no puede ayudarte en tu crecimiento espiritual.
Estas técnicas son tan fáciles que puedes alcanzar todo lo
que le es posible a la conciencia humana, en cualquier momento que decidas
alcanzarlo...
PRIMERO, ENTENDE
Escuché una historia sobre un doctor anciano. Un día su
ayudante lo llamó por teléfono porque tenía un gran problema: su paciente se
iba a morir atragantado; tenía una bola
de billar atascada en la garganta y el ayudante estaba perdido sin saber qué
hacer. Entonces, le preguntó al doctor anciano:
- “¿Qué tengo que hacer ahora?”
El doctor le dijo:
-“Hazle cosquillas con una pluma.”
Al rato, llama el asistente muy contento y le dice:
-“¡Tu tratamiento fue maravilloso! El paciente se empezó a reír
y escupió la bola… pero, dime: ¿dónde aprendiste esa técnica tan notable?”
El doctor le dijo:
-“Acabo de inventarla. Mi lema siempre fue: ‘cuando no sepas qué hacer, Haz algo...’”.
Pero esto no va a servir con la meditación. Si no sabes qué hacer, no hagas nada. La mente es muy intrincada, compleja, delicada. Si no sabes qué hacer es mejor no hacer nada, porque cualquier cosa que hagas sin saber, va a crear más complicaciones que las que puedes llegar a resolver. Hasta puede resultar fatal, hasta puede resultar suicida si no sabes nada de la mente -y la verdad es que no sabes nada de ella…-
Mente es una palabra nada más. No conoces su complejidad. La mente es la cosa más compleja que existe; no hay nada que se le compare…y también es la más delicada; puedes destruirla, puedes hacer algo que después no se pueda deshacer...
Estas técnicas se basan en un conocimiento muy profundo, en
un encuentro muy profundo con la mente humana. Cada técnica se basa en una
larga experimentación. Así que acuérdate de esto: no hagas nada por tu cuenta y
no mezcles dos técnicas porque funcionan de diferente manera, sus bases son
diferentes. Llevan al mismo fin pero como medios son totalmente diferentes. A
veces, incluso pueden ser diametralmente opuestas… ¡entonces no mezcles dos
técnicas! En realidad, no mezcles nada; usa la técnica tal cual se te dá.
No la cambies ni la mejores -porque igual no la puedes mejorar
y cualquier cambio que hagas va a ser fatal. Y antes de empezar a practicar una
técnica, estáte completamente alerta de que la entendiste; si te sientes
confundido y no sabes realmente cómo es la técnica, es mejor no hacerla, porque
cada técnica está para producir una revolución en .
Primero trata de entender la técnica en la forma
absolutamente correcta. Cuando la entiendas, recién entonces, pruébala. Y no
apliques el lema del doctor anciano de hacer algo cuando no sepas que hacer;
no, no hagas nada; no hacer nada va a
ser más beneficioso.
En realidad, cuando pruebes el método apropiado vas a notar
que encaja inmediatamente, por eso te voy a ir hablando de métodos todos los
días. Pruébalos, juega con ellos: anda a
casa y prueba. Cuando encuentres el método apropiado, va a encajar solo;
explota algo dentro de ti y sabes que:
‘Este es el método apropiado para
mí’.
Pero se necesita esfuerzo, y puede ser que te sorprendas
cuando, un día, de repente, te posea un método a.
Observé que mientras juegas tu mente está más abierta;
cuando estás serio tu mente no está tan abierta, se cierra; entonces, juega, no
seas demasiado serio…juega simplemente. Y estos métodos son fáciles, puedes
jugar con ellos fácilmente.
Toma un método: juega con él por tres días como mínimo; si
te da cierto sentimiento de afinidad, si te da cierta sensación de bienestar,
si te da cierta sensación de que es para , entonces sí, se serio con él; olvídate
de los otros; no juegues más con los otros métodos. Sigue con él por tres meses
por lo menos.
¡Los milagros son posibles! Lo único que necesitas es
encontrar tu técnica. Si la técnica no es para ello, entonces no pasa nada. Puedes
seguir con ella durante vidas pero no va a pasar nada. Si el método es para
ello, tres minutos nada más son suficientes.
Todos los grandes Maestros dicen:
“Un día tendrás que dejar el
método...”
Y, cuanto antes lo hagas, mejor. En el momento en que
arribes, en el momento en que la conciencia se libere, deja el método
inmediatamente.
Buddha solía contar una historia una y otra vez: cinco
idiotas pasaban por un pueblo. Al
verlos, la gente se sorprendía porque cargaban un bote sobre sus cabezas. El
bote era tan grande que casi se estaban muriendo bajo su peso; y la gente les preguntaba:
-“¿Qué están haciendo?”
Ellos decían:
-“No podemos dejar este bote... Este es el bote que nos
ayudó a cruzar de la otra orilla a ésta, ¿cómo lo vamos a dejar? Gracias a él
estamos aquí, sin él nos habríamos muerto en la otra orilla... Se hacía de
noche, había animales salvajes y era absolutamente seguro que, antes del
amanecer nos habríamos muerto. Nunca vamos a dejar este bote. Le vamos a quedar
eternamente agradecidos. Lo vamos a llevar sobre nuestras cabezas por pura
gratitud...”
Los métodos son peligrosos únicamente si eres inconsciente,
si no, pueden usarse bellamente. ¿Crees que un bote puede ser peligroso? Es
peligroso si piensas llevarlo en tu cabeza por el resto de tu vida por pura
gratitud, si no, no es más que un bote que se usa y se descarta, se usa y se
abandona, se usa y no se lo vuelve a mirar nunca más. ¡No hay necesidad, no
tiene sentido!
Si Dejas el remedio, vas a empezar a asentarte en tu ser automáticamente.
La mente se aferra, no te deja nunca descansar en tú ser; te mantiene
interesado en lo que no eres: los botes.
Cuando no te aferras a nada, no hay adonde ir; se
abandonaron todos los botes, no puedes irte a ninguna parte; todos los caminos
quedaron atrás, no puedes irte a ningún lugar, los sueños y deseos
desaparecieron, ya no puedes moverte. La relajación llega por sí sola...
Piensa en la palabra relajación…sé, sediméntate…ya llegaste
a casa…Por un momento es todo fragancia y al rato lo buscas y no puedes
encontrarlo ¿Dónde se fue? Al principio, van a haber vislumbres, nada
más…lenta, lentamente, se van a ir haciendo cada vez más sólidos, van a
permanecer cada vez más y más…lenta,
lenta, muy lentamente, se van a arraigar para siempre…Antes de eso, no puedes
darlo por logrado, eso sería un error…
Cuando te sientes a meditar en una sesión de meditación va a
pasar esto pero se va a ir, entonces, ¿qué vas a hacer entre sesión y sesión?
Entre sesión y sesión, Sigue usando el método y déjalo cuando estás en
meditación profunda. Al ir haciéndose cada vez más pura la conciencia, llega un
momento en que de repente es totalmente pura: Deja el método, abandona el
método; olvídate del método totalmente, asiéntate en él y sé…Pero al principio
esto va a pasar por momentos; a veces pasa aquí, mientras me escuchas…por un
momento eres transportado, como una brisa, a otro mundo, al mundo de la
no-mente…nada más que por un momento, sabes que sabes…pero nada más que por un
momento y de nuevo se acumula la oscuridad y vuelve la mente con todos sus
sueños, con todos sus deseos y todas sus estupideces…Por un momento se despejó
el cielo y viste el sol; ahora vuelven las nubes otra vez, se oscurece todo y
desaparece el sol; ahora hasta creer que el sol existe va a ser difícil…pudo
haber sido una fantasía. La mente puede decirte que pudo haber sido sólo tu
imaginación. Es tan increíble…parece tan imposible que te haya podido pasar a …
Con toda esa estupidez en la mente, con todas estas nubes y
esta oscuridad, te pasó: por un momento viste el sol. No parece probable; lo debes
haber imaginado…quizás te quedaste dormido y lo viste en un sueño…
Entre sesiones, vuelve a empezar de nuevo; Entra en el bote,
Usa el bote otra vez…
Primero tienes que entender qué es la imaginación. Hoy en
día es muy condenada. Desde el momento en que escuchas la palabra ‘imagínate’,
vas a decir que no sirve. Queremos algo real, no imaginario. Pero la
imaginación es una realidad; es una capacidad, una potencialidad dentro de ti. Puedes
imaginar; ésta capacidad es una realidad; mediante ésta imaginación puedes
destruirte o crearte a l mismo tiempo, eso depende de ti. La imaginación es muy
poderosa; es poder potencial...
¿Qué es la imaginación? es tomar una actitud de manera tan
profunda que la misma actitud se vuelve real.
Por ejemplo, debes haber escuchado de una técnica que se usa
en el Tíbet; la llaman calor-yoga: la noche es fría, cae la nieve y el lama
tibetano está desnudo bajo el cielo abierto. La temperatura es bajo cero, te
empezarías a morir, te congelarías…pero el lama practica una técnica
particular: se imagina que su cuerpo es fuego ardiente y que está
transpirando…-es tanto el calor que está transpirando. Y empieza a transpirar
de verdad, aunque esté bajo cero la temperatura y se le tendría que congelar
hasta la sangre…¿Qué está pasando? Ésta transpiración es real; el cuerpo está
caliente de verdad -pero ésta realidad la creó con la imaginación…
Una vez que te sintonizas con tu imaginación, empieza a
funcionar el cuerpo. ya estás haciendo
muchas cosas sin saber que es tu imaginación la que está funcionando. Muchas
veces creas enfermedades solamente con tu imaginación; te imaginas que ahora
tienes esta enfermedad infecciosa; que está por todas partes…te hiciste
receptivo. Ahora existen todas las posibilidades de que caigas enfermo -y esa
enfermedad es real, pero fue creada con tu imaginación. La imaginación es una
fuerza, una energía y la mente se mueve mediante ella; y cuando la mente se
mueve mediante ella el cuerpo la sigue.
Esta es la diferencia entre la tradición tántrica y la
hipnosis occidental: los partidarios de la hipnosis piensan que mediante la
imaginación creas algo, en cambio el Tantra dice que no lo creas, que al
imaginarte lo único que haces es sintonizar con algo que ya estaba ahí.
Cualquier otra cosa que crees con la imaginación no puede ser permanente; si no
es una realidad, entonces es falso, irreal y estás creando una alucinación…
n
ESPACIO SUFICIENTE:
Cuando trates de meditar, descuelga el teléfono, desconéctate
de todo. Pon un cartel en la puerta que diga que no te tienen que interrumpir
por una hora, que estás meditando. Y cuando entres a la habitación de
meditación, sacude los zapatos porque estás caminando en terreno sagrado.
No te saques solamente los zapatos, sácate todas tus
preocupaciones también. Deja todo junto a los zapatos concientemente; Entra
desocupado.
Uno puede tomarse una hora de las veinticuatro; Deja
veintitrés horas para tus pensamientos, deseos, trabajo, ambiciones,
proyecciones; quítale una hora a todo eso y al final vas a darte cuenta que esa
hora fue la única hora real de tu vida; las restantes veintitrés fueron un
desperdicio, nada más…esa es la única hora que se salvó, el resto se fue por el
desagüe...
n
EL LUGAR ADECUADO:
Encuentra un lugar que propicie la meditación; por ejemplo
sentarse abajo de un árbol va a ser bueno. En lugar de ir a sentarse enfrente
de un cine o ir a la estación del tren y sentarte en el andén, anda a la
naturaleza, a las montañas, a los árboles, a los ríos donde todavía fluye el
Tao…vibra, late, fluye por todas partes...
Los árboles están en meditación constantemente; su
meditación es inconsciente, silenciosa…no digo que te vuelvas un árbol… ¡Tienes
que llegar a ser un Buda! Pero Buddha tiene algo en común con el árbol: es tan
brillante como el árbol, tan lleno de savia y tan festivo como él… -con una
diferencia, por supuesto: él es conciente; el árbol es inconsciente; el árbol
está en el Tao, pero inconscientemente…el Buddha está en el Tao, pero
conscientemente; hay una gran diferencia; la diferencia entre la tierra y el
cielo...
Pero si te sientas al lado de un árbol, rodeado de pájaros
hermosos cantando o de un pavo real bailando o simplemente al lado de un río
fluyendo y el sonido del agua que corre o de una cascada y su gran música...
Encuentra un lugar donde la naturaleza no haya sido perturbada ni contaminada
todavía; si no puedes encontrar un lugar así, entonces simplemente cierra la
puerta y siéntate en tu propio cuarto.
Si puedes, ten una sala especial para meditación en tu casa;
un rincón pequeño va a ser suficiente, pero que sea especialmente para
meditar... ¿Por qué? Porque cada clase de acto crea su propia vibración; si en
ese lugar solamente meditas, ese lugar llega a ser meditativo.
Cada día que meditas absorbe tu vibración de la meditación;
cuando volvés al otro día, empiezan a caer esas mismas vibraciones sobre…te
ayudan, hay reciprocidad, te devuelven esa energía, te responden...
Cuando alguien se convierte en meditador, puede meditar
frente a un cine o en la estación de tren…Durante quince años estuve
continuamente viajando por todo el país; un día tras otro, año tras año;
siempre en tren, en avión o en auto…Para mí no había diferencia; una vez que te
arraigaste realmente en tu ser no te perturba nada…pero para el principiante
esto no es así...
Cuando el árbol se arraigó no importa que vengan los vientos
y las lluvias, ni que truenen las nubes; está todo bien, le dan integridad al
árbol; pero cuando el árbol es pequeño, tierno, hasta un niño es peligroso e
incluso una vaca que pasa lo puede destruir…
n
PONTE COMODO:
La postura tiene que permitirte olvidarte de tu cuerpo. ¿Qué
es estar cómodo? Estás cómodo cuando te olvidas de tu cuerpo; cuando te acuerdes
de tu cuerpo constantemente estás incómodo…
Aunque estés sentado en una silla o en el suelo, no importa;
ponte cómodo, porque si no te sientes cómodo con tu cuerpo no puedes aspirar a
las bendiciones que pertenecen a niveles más profundos…Si falla el primer
nivel, se cierran los que le siguen. Si realmente quieres estar bien empieza a
estar bien desde el principio mismo. La comodidad del cuerpo es una necesidad
básica para cualquiera que aspire a conocer el éxtasis interior…
n
EMPEZA CON CATARSIS:
Nunca le digo a la gente que empiece sentándose; empieza por
donde te sea más fácil, sino, vas a empezar a sentir muchas cosas
innecesariamente…-cosas que ni siquiera existen…
Si empiezas tratando de quedarte sentado, vas a sentir una
gran inquietud dentro y cuanto más trates de quedarte quieto, más inquieto vas a
sentirte. Lo único que vas a lograr es darte cuenta de la locura de tu mente y
nada más; esto va a deprimirte; vas a
sentirte frustrado, no vas a sentirte bien…Es más, vas a sentir que estás loco…
¡y a veces puedes volverte loco en serio!
Si haces un esfuerzo sincero para quedarte sentado sin hacer
nada, puedes volverte loco de verdad. La locura no se da más seguido porque la
gente no lo intenta con sinceridad, nada más que por eso.
Quedándote sentado, llega un momento en el que te das cuenta
de que hay tanta locura dentro de ti,
que si eres sincero y Sigues, realmente puedes volverte loco. Eso pasó
tantas veces…Por eso nunca sugiero nada que pueda crear frustración, depresión,
tristeza…nada que te deje tomar demasiada conciencia de tu locura.
Por ahí no estés preparado para tomar conciencia de toda la
locura que hay dentro de ti…Te tienen que dejar conocer ciertas cosas
gradualmente; el saber no siempre es bueno; tiene que desplegarse lentamente, a
medida que crece tu capacidad de absorberlo.
Yo empiezo por tu locura en vez de decirte que te sientes;
yo permito tu locura. Si Bailas demencialmente, dentro de ti pasa lo opuesto.
Con una danza loca te empiezas a dar cuenta que hay un punto silencioso dentro
de ti. En cambio, sentado en silencio empiezas a ver tu locura. Lo opuesto siempre es el foco de
conciencia. Al bailar descontroladamente, caóticamente, con llanto, con
respiración caótica, dejo que se exprese tu locura; después, empiezas a tomar
conciencia de un punto sutil, de un punto profundo dentro de ti que es
silencioso y quieto, que contrasta con la locura de la periferia…¡vas a
sentirte muy alegre! En tu centro hay un silencio interno, pero si empiezas
sentándote, el punto interior es el de la locura; en el exterior estás
silencioso, pero por dentro estás loco…
Si empiezas con algo activo -algo positivo, con vida, con
movimiento- ,va a ser mejor. Entonces vas a empezar a sentir una cierta quietud
interior que crece; cuanto más crezca, más posible va a ser que tomes una
posición sentado o acostado -las meditaciones más silenciosas van a ser
posibles, pero en ese momento las cosas van a ser diferentes, muy diferentes…
Una meditación que empieza con movimiento y acción, va a
ayudarte también en otras formas; se vuelve una catarsis. Si solamente te sientas,
te sientes frustrado; tu mente se quiere mover y estás sentado; se agita cada músculo, cada
nervio. Estás tratando de forzar algo
en que no es natural, así te dividices
entre el que hace fuerza y el que es forzado; y la parte que está siendo forzada,
reprimida, es realmente la más auténtica; es una parte de la mente mayor que la
parte que está reprimiendo, y la parte mayor tiene que ganar.
Lo que reprimís, en realidad se tiene que expulsar; se
convirtió en un cúmulo dentro de ti porque lo estuviste reprimiendo
constantemente. Toda la crianza, la educación, la civilización, son represivas.
Estuviste reprimiendo muchas cosas que hubieras podido
desechar fácilmente con una educación diferente, con una educación más
conciente, con padres más conscientes.
Con una conciencia mejor de los mecanismos internos de la
mente, la cultura te habría dejado descartar muchas cosas. Por ejemplo, cuando
se enoja un niño le decimos: “no te enojes”. Entonces, empieza a reprimir su
enojo. De a poco, algo que es momentáneo, pasa a ser permanente, entonces no va
a actuar enojado, se va a quedar enojado. Acumulamos mucho enojo de lo que eran
cosas pasajeras. Nadie puede estar enojado continuamente, a no ser que lo hayan
reprimido. El enojo es algo momentáneo que va y viene; si lo expresás, ya no
estás más enojado. Por mi parte, yo dejaría que el niño se enoje más
auténticamente. Ten rabia pero Entra en ella profundamente, no la reprimas. Va
a haber problemas, por supuesto…
Si decimos: “enójate”, ese enojo va a ser “en contra” de
alguien; pero un niño puede moldearse; puedes darle una almohada y decirle:
“¡Enójate con la almohada! ¡sé violento con ella!”.
Desde un principio puede criarse al niño de tal manera que
se desvíe su rabia. Se le puede dar algún objeto para que lo tire hasta que
desaparezca su rabia; en minutos, es más, en segundos se disipa su enojo en vez
de acumularlo.
venís acumulando
rabia, sexo, violencia, codicia…-todo. Ahora, esta acumulación es una locura dentro
de ti. Está ahí, en tu interior. Si empiezas con una meditación represiva (por
ejemplo, sentándote), estás reprimiendo todo esto, no estás dejando que se
libere. Por eso empiezo con una catarsis; primero, dejo que tires todas tus
represiones al viento y cuando puedes tirar tu rabia al viento, empiezas a
madurar. Si no puedo ser amable estando solo, si únicamente puedo ser amoroso
con la persona que amo es porque todavía no estoy maduro; estoy dependiendo de
alguien hasta para ser amable…tiene que haber alguien, recién ahí puedo ser
amable o amoroso. Ese amor va a ser algo muy superficial; no es mi naturaleza.
Si estoy solo en mi habitación y no puedo ser amoroso en absoluto es porque la
cualidad de amor no llegó a lo profundo, todavía no llegó a formar parte de mi ser.
Al hacerte menos y menos dependiente, te haces más y más maduro. Si puedes
enojarte a solas, eres más maduro; no necesitas ningún objeto para estar
enojado.
Por eso, al principio hago de la catarsis un prerrequisito;
tienes que tirar todo al aire, al espacio abierto, sin estar conciente de ningún
objeto. Enójate sin la persona con quien te gustaría enojarte; llora sin
motivo, ríete; ríete sin que haya nada de qué. Entonces, puedes tirar toda la
cosa acumulada, y una vez que conoces el camino te sacas todo el pasado de
encima…En un rato puedes descargar toda
tu vida; varias vidas. Si estás listo para tirar todo, si puedes dejar que
salga toda tu locura en unos momentos se limpia todo profundamente. Ahora estás
limpio, fresco, inocente; eres un niño otra vez. Ahora en tu inocencia, puedes
meditar sentado, acostado o como quieras, porque ahora no hay un loco adentro
que te perturbe…
El primer paso tiene que ser la limpieza, con una catarsis;
porque con ejercicios respiratorios solamente o sentándote solamente,
practicando asanas o posturas de yoga, lo único que haces es reprimir. Y pasa
algo muy extraño: cuando dejaste que se expulse todo, el hecho de ‘sentarse’
viene solo. Los asanas se van a dar por si solos, va a ser espontáneo…
Empieza con catarsis y va a poder florecer algo bueno dentro
de ti; va a tener una cualidad diferente, una belleza diferente, totalmente
diferente: va a ser auténtica. Cuando el silencio viene a , cuando desciende
sobre , no es algo falso, no lo estuviste cultivando, solamente desciende sobre
, te pasa…Empiezas a sentir que crece dentro de ti, como siente una madre que
crece su niño…
Cuando yo mismo coordinaba los campamentos de meditación,
usaba un método donde cada tarde todos los participantes se sentaban juntos y
se les dejaba hacer lo que quisieran, sin restricciones, excepto interferir en
el trabajo del otro. Podían decir lo que quisieran; si tenían ganas de llorar,
podían llorar, si querían reírse podían reírse…-¡y eran mil personas! ¡era una
escena tan cómica!…Gente que nunca te la hubieras imaginado… -gente seria- ¡haciendo cosas tan estúpidas!
Algunos hacían muecas, sacaban la lengua… ¡y uno de estos
era un comisario de la policía!
No me puedo olvidar de un hombre que todos los días se
sentaba enfrente mío; un hombre de Almedabad, muy rico…y como su negocio era en
-“¡Aló!…”
y por su cara parecía que le contestaban algo y decía:
-“¡compra!”
Esto Sigue por una hora; llamaba una, dos, tres veces aquí y
allá y cada tanto me miraba sonriendo y me decía:
-“¡qué estupidez estoy haciendo!”
Pero yo tenía que mantenerme completamente serio, jamás le
devolví la sonrisa. Entonces, de vuelta empezaba a hacer llamadas y comentaba:
-“…aquí nadie se dio cuenta…cada uno está en lo suyo”
¡Mil personas haciendo tantas cosas y todas estas cosas estaban pasando
continuamente en sus mentes!
Esa era una gran oportunidad para sacarlas… ¡era tal drama!
Jayantibhai solía estar a cargo del campamento en Monte Abu
y uno de sus amigos más íntimos se sacó toda la ropa…¡nos sorprendió de
verdad!…¡Jayantibhai estaba al lado mío y no lo podía creer! Ese hombre era muy
serio, muy rico, ¿qué hacía desnudo frente a mil personas? Y después empezó a
empujar el auto en el que yo había ido…-era el auto de Jayantibhai. Estábamos
en las montañas y justo adelante nuestro había un precipicio de trescientos
metros… ¡y él desnudo empujando el auto!
Jayantibhai me preguntó:
-“¿Qué hay que hacer? Va a destruir el auto, y jamás pensé
que este hombre estuviese en contra del auto…somos amigos íntimos…”
Entonces le dije:
-“empuja del otro lado, porque sino…”
El trataba de frenar el auto y su amigo saltando alrededor
gritando:
- “¡Fuera del camino! ¡Siempre odié este auto!”
…-porque él no tenía un auto importado y éste era uno
importado; Jayantibhai lo guardaba para mí. Yo iba tres o cuatro veces al año a
Monte Abu y él reservaba ese auto nada más que para mí…Su amigo debe haber
sentido envidia por no tener un auto importado; después, al ver la situación,
varias personas corrieron a ayudar. Al ver que tanta gente lo frenaba, se trepó
a un árbol para protestar justo enfrente mío. Se sentó, desnudo, en la copa del
árbol y lo empezó a sacudir…El peligro era que se caiga con árbol y todo encima
de la gente. Jayantibhai me preguntó:
-“Y ahora, ¿qué hacemos?”
Le dije:
-“Es tu amigo, Déjalo, no te preocupes; Haz que la gente se
ponga a salvo y Déjalo que haga lo que quiera…El auto ya lo dejó, ahora a lo
sumo va a tener fracturas múltiples…”
Mientras la gente se iba, él se calmaba. Se sentó en el
árbol en silencio; incluso, cuando la meditación ya había terminado, él Sigue
ahí arriba sentado y Jayantibhai le dijo:
-“Bájate; la meditación ya terminó…”
Miró a su alrededor como si se hubiera despertado de un
sueño y se dio cuenta que estaba desnudo; bajó del árbol de un salto, corrió a
vestirse y dijo:
-“Pero, ¿qué me pasó?”
A la noche me vino a ver y dijo:
-“¡Esa fue una meditación peligrosa! ¡me pude haber matado o
pude haber matado a otro!…¡pude haber destruido el auto y soy un gran amigo de
Jayantibhai y jamás se me hubiera ocurrido!…aunque claro que esa idea debe
haber estado en mí…En realidad, odiaba la idea de que siempre vinieras en su
auto y que él tuviera un auto importado, pero no era algo conciente…¿y qué
hacía arriba del árbol? Debería llevar mucha violencia en mí…Quería matarlos a
todos…”
Esa meditación fue de una ayuda inmensa; la relajaba tanto a
la gente que me dían:
“Parece como si me hubiese desaparecido una carga tremenda
de mi cabeza…No estábamos conscientes de lo que Llevábamos en la mente…”
Pero para tomar conciencia no había otra forma que la
expresión ilimitada. Fue nada más que un pequeño experimento. Le dije a la
gente que la siguieran, que pronto iban a alcanzar muchas otras cosas y que un
día iban a llegar a un punto donde se agota todo; que se acuerden solamente de
dos cosas: no interferir con nadie, no ser destructivo. Que pueden decir lo que
quieran, gritar, insultar…y agotar todo lo que estuvieron coleccionando…
Pero este es un mundo extraño. El gobierno de Rajasthan sacó
una resolución en su asamblea que prohibía los campamentos en Monte Abu porque
se habían enterado de que pasaban todas estas cosas…-la gente, que está
perfectamente bien, de
pronto se vuelve loca y empieza a hacer toda clase de cosas…
-Pero los políticos de la asamblea no tienen ni la más mínima idea de la mente
humana, de sus inhibiciones y de cómo drenarlas, cómo quemarlas…Tuve que parar esa
meditación porque sino no me iban a dejar seguir con los campamentos en Monte
Abu…
La meditación tiene algunas cosas esenciales. Cualquiera sea
el método, son necesarias. El primer punto es un estado relajado: no pelear con
la mente, no controlar la mente, no concentrarse. Segundo, presencia lo que
pase a tu alrededor con una conciencia relajada, sin ninguna interferencia
-solamente mirando la mente, silenciosamente, sin ningún juicio, sin
evaluación.
Estas son las tres cosas: relajación, observación, no
juicio, y de a poco, desciende sobre un
gran silencio; para todo el movimiento dentro
de ti. Eres, pero no está el sentimiento de “Yo soy” -solamente hay espacio
puro.
Hay ciento doce métodos de meditación; hablé sobre cada uno
de ellos. En lo único que se diferencian es en su constitución, porque en lo
esencial son lo mismo: relajación, observación y una actitud de no juzgar.
SÉ JUGUETON
Millones de personas se pierden la posibilidad de meditar
porque la meditación fue tomando una connotación errada. Parece demasiado
seria, demasiado triste, que tiene algo de iglesia; pareciera como si fuera
solamente para gente muerta, o casi muerta -lúgubres, serios, de caras largas,
que perdieron festividad, diversión, alegría, celebración…
Las cualidades de la persona meditativa son: ser juguetón,
tomar la vida como léela, un juego, como una diversión; gozarla tremendamente;
no ser serio; estar relajado.
TEN PACIENCIA
No te apures. Muchas veces el apuro causa retraso. Mientras
lo anhelas, espera pacientemente. Cuanto más profunda es la espera, más rápido
llega.
Ya sembraste la semilla, ahora siéntate en la sombra y
Observa lo que pasa: la semilla se va a romper; va a florecer, pero no puedes
acelerar el proceso; ¿acaso no se necesita tiempo para todo? El trabajo tienes
que hacerlo, pero Déjale los resultados a Dios. En la vida jamás se pierde
nada, en especial los pasos hacia la verdad.
Pero a veces viene la impaciencia: viene con la sed, pero es
un obstáculo. Quédate con la sed y Deja la impaciencia. No confundas el anhelo
con la impaciencia. Con el anhelo hay añoranza, pero no hay lucha; con la
impaciencia hay lucha inquieta.
A la verdad no se la puede asaltar; se la consigue con la
entrega, no con la lucha. Se la conquista con la rendición total.
NO BUSQUES RESULTADOS
El ego está orientado a los resultados, la mente siempre
busca resultados; la mente jamás se interesa en el acto en sí, su interés está
en el resultado:
“¿y qué gano con eso?”
Si la mente se las puede ingeniar para ganar algo sin
ninguna acción, entonces va a elegir el camino más corto.
Por eso la gente educada se vuelve muy astuta, porque son
capaces de encontrar el camino más corto. Si ganas plata por un medio legal, va
a llevarte toda tu vida; pero si puedes ganar plata con el contrabando, con el
juego o con alguna otra cosa -llegando a ser un líder político, un primer
ministro, un presidente- , entonces tienes a tu alcance todos los caminos más
cortos. La persona educada se vuelve astuta; no se vuelve sabia; solamente se
vuelve astuta. Se vuelve tan astuta que quiere tenerlo todo, sin tener que
hacer nada.
La meditación le sucede solamente a quienes no están
orientados a los resultados. La meditación es un estado de no estar orientado a
ninguna meta.
DISFRUTA
Mientras estés conciente, disfruta tu conciencia, y mientras
estás inconsciente disfruta tu inconsciencia. no tiene nada de malo, porque la
inconsciencia es como un descanso, si no el estar conciente se convertiría en
una tensión. Si estás despierto veinticuatro horas, ¿cuántos días crees que puedes
sobrevivir? Sin comida un hombre puede vivir tres meses; sin dormir, en tres
semanas se va a volver loco y se va a querer suicidar…Durante el día estás
alerta, durante la noche te relajas, y esa relajación te ayuda para que durante
el día estés más alerta, fresco otra vez. Las energías pasaron por un período
de descanso, entonces en la mañana están más vivas de nuevo.
Lo mismo pasa con la meditación: por unos momentos estás
perfectamente conciente, en la cúspide, y por unos momentos estás en el valle,
descansando. La conciencia desapareció, te olvidaste; pero, ¿qué hay de errado
en eso?
Es simple: por medio de la inconsciencia, va a surgir la
conciencia otra vez, fresca y joven. Y esto va a continuar. Si puedes disfrutar
de las dos, vas a llegar a ser el tercero y este es el punto que hay que
entender; si puedes disfrutar de ambas, quiere decir que no eres ninguna de las
dos -ni conciencia, ni inconsciencia- eres el que puede disfrutar de ambas; te
penetró algo del más allá.
De hecho, este es el verdadero espectador. La felicidad la
disfrutas, ¿qué hay de malo en eso? Cuando la felicidad se fue y te pusiste triste, ¿qué tiene de malo la
tristeza? Disfrútala. Una vez que seas capaz de disfrutar la tristeza, entonces
no eres ninguna de las dos cosas.
Y te digo esto: si disfrutas la tristeza, va a tener su
propia belleza. La felicidad es un poco hueca, se queda en la superficie. La
tristeza es como una noche oscura, muy profunda. La oscuridad tiene su propio
silencio y la tristeza también. La felicidad es burbujeante, tiene un sonido,
es como un río en las montañas; se crea
el sonido. Pero en las montañas un río nunca puede ser muy profundo; siempre es
hueco. Cuando llega a la planicie, llega a ser profundo, pero ya no hay sonido.
Avanza como sin moverse. La tristeza tiene su profundidad.
¿Por qué crear problemas? mientras estés feliz, estáte
feliz, disfrútalo. No te identifiques con la felicidad; cuando digo que seas
feliz, quiero decir que lo disfrutes. Deja que sea como el clima, que pase y
cambie. El amanecer se convierte en día, el día en atardecer y después viene la
noche. Deja que la felicidad sea el clima alrededor tuyo. Disfrútala, y cuando
venga la tristeza, disfrútala también. Te estoy enseñando a gozar en cualquier
caso. Siéntate en silencio y disfruta la tristeza, y de repente, la tristeza ya
no es más tristeza; se transformó en un momento de silencio y de paz, bello en
sí mismo. No hay nada de errado en eso.
Y después viene la última alquimia, el punto donde
repentinamente te das cuenta que no eres nada de eso -ni la felicidad, ni la
tristeza. Eres el observador: observas las cumbres, observas los valles;
pero no eres nada de eso.
Una vez que llegas a ese punto, puedes empezar a
celebrar todo: celebras la vida, celebras
la muerte.
LAS MAQUINAS AYUDAN,
PERO NO CREAN MEDITACION
Están creándose tantas máquinas en el mundo que pretenden
dar meditación... Solamente te pones unos auriculares, te relajas, y en diez minutos llegas al
estado de meditación...
Esto es estupidez pura. Pero hay un motivo por el cual entró
esta idea en las mentes de gente técnica. La mente funciona en una cierta
longitud de onda cuando está en la vigilia. Cuando está soñando, funciona en
otra. Cuando está profundamente dormida, funciona en una longitud de onda
diferente. Pero ninguna de ellas es meditación.
Por miles de años llamamos a la meditación turiya, “el
cuarto”. Cuando vas más allá del sueño más profundo, y todavía estás conciente,
esa conciencia es meditación. No es una experiencia, es tu mismo ser.
Pero estos mecanismos de alta tecnología pueden ser de gran
utilidad en las manos apropiadas. Pueden ayudar a crear en tu mente el tipo de
ondas para que empieces a sentirte relajado, como si estuvieras medio
dormido…los pensamientos empiezan a desaparecer, y viene un momento en que todo
se silencia en .
Ese es el momento en que las ondas son las de un sueño
profundo. No vas a ser conciente de este sueño profundo, pero después de diez
minutos, cuando te desconecten la máquina, vas a ver los efectos: estás
tranquilo, quieto, en paz, sin preocupación, sin tensión; la vida parece más
risueña y alegre. Uno se siente como si se hubiese dado un baño interno. Todo
tu ser está calmo y fresco.
Con las máquinas las cosas son muy ciertas, porque no
dependen de ninguna acción tuya; es como escuchar música: te sientes en paz y
en armonía. Esas máquinas te llevan hasta el tercer estado -un dormir profundo,
un dormir sin sueños.
Pero si piensas que esto es meditación, estás equivocado. Te
voy a decir que es una buena experiencia, y si también puedes estar conciente
desde el mismo comienzo, cuando empiezas a profundizar en el sueño, mientras la
mente empieza a cambiar sus ondas…tienes que estar más alerta, más despierto,
más vigilante -¿Qué está pasando?- y vas a ver que de a poco la mente se va
cayendo dormida. Y si puedes ver que la mente se va cayendo dormida…ese que
está viendo a tu mente dormirse, es tu ser y ese es el propósito de toda meditación
auténtica.
Esas máquinas no pueden crear esa conciencia; esa conciencia
la tienes que crear mismo. Pero esas
máquinas ciertamente pueden crear, en diez minutos, una posibilidad que
probablemente no seas capaz de crear en
años de esfuerzo.
Entonces, no estoy en contra de estos instrumentos de alta
tecnología; estoy totalmente a favor. Solamente quiero que esta gente que está
diseminando estas máquinas por todo el mundo, sepa que está haciendo un buen
trabajo, pero que está incompleto. Va a estar completo solamente cuando la
persona en el silencio más profundo, esté también alerta, como una pequeña
llama de conciencia que sigue ardiendo.
Todo desaparece; hay oscuridad, silencio y paz alrededor
-excepto una inconmovible llama de conciencia. Entonces, si la máquina está en
las manos apropiadas, y si se le puede enseñar a la gente que lo más real no va
a llegar por la máquina, la máquina va a poder crear el terreno esencial para
que esa llama pueda crecer.
Pero esa llama depende de , no de la máquina.
Entonces, por un lado estoy a favor de esas máquinas y por
otro estoy muy en contra, porque mucha, mucha gente va a pensar:
“Esto es meditación”.
Y va a ser engañada. Estas máquinas van a hacer un daño
inmenso, pero se van a extender por todo el mundo muy pronto. Y son simples -no
hay mucho en ellas; es solamente cuestión de crear ciertas ondas.
Los músicos pueden aprender de esas máquinas el tipo de
ondas que crean en la gente y pueden empezar a crear esas ondas con sus
instrumentos. No hay necesidad de máquinas, los músicos solamente ya pueden
crearte esas ondas, ¡y vas a empezar a quedarte dormido! Pero si puedes estar
despierto incluso en el sueño más profundo, cuando veas que te falta un paso
para quedar inconsciente, aprendiste un secreto. Esa máquina puede usarse
hermosamente.
Y esto es verdad para todas las máquinas del mundo: en las
manos apropiadas, pueden usarse tremendamente para el beneficio de la
humanidad. En las manos equivocadas pueden convertirse en trabas.
Y, lamentablemente, hay tantas manos equivocadas…
Pero no es meditación; es solamente un cambio en las ondas
de radio en el aire que continuamente están pasando alrededor tuyo. Seguramente puede ser útil como
experiencia; de otra manera, para mucha gente, la meditación se quedaría solamente
en la palabra. Piensan que en algún momento van a meditar, y queda la duda de
si alguien verdaderamente medita.
Pero en el oeste, la mente es mecánica, la actitud es
mecánica; todo lo quieren reducir a una máquina -y son capaces de eso. Pero hay
cosas que están más allá de la capacidad de cualquier máquina. La conciencia no
puede crearse con ninguna máquina; está más allá del alcance de toda alta
tecnología. Pero lo que puede darte la tecnología, ciertamente puede usarse. Esto puede usarse
como un hermoso trampolín hacia la meditación.
Y una vez que probaste la conciencia, por unas cuantas veces
tal vez la máquina te pueda ser útil para que se te haga más claro, para que tu
conciencia se separe cada vez más del silencio que está creando la máquina. Y después
tendrías que empezar a hacerlo sin la máquina. Una vez que hayas aprendido a
hacerlo sin la máquina, la máquina te ayudó inmensamente.
Una de las cosas más fundamentales que hay que tener
presente -no solo , sino todos- es
que no eres nada de lo que te puedas
llegar a cruzar en tu viaje interno.
eres el que lo
presencia -puede no ser nada, puede ser felicidad, puede ser silencio. Pero hay
que acordarse de algo: por más bella y encantadora que sea la experiencia que
encuentres, no eres nada de eso.
eres el que lo está
experimentando y Sigues y Sigues y Sigues hasta el final del viaje, donde ya no
quedan experiencias -ni silencio, ni alegría, ni nada. Ya no hay objetos para ;
solamente tu subjetividad.
El espejo está vacío; no refleja nada. Ese eres .
Incluso grandes viajeros de la interioridad se quedaron
detenidos en bellas experiencias y se identificaron con ellas pensando:
“Me encontré a mí mismo”.
Se detuvieron antes de llegar a la etapa final donde
desaparecen todas las experiencias.
La iluminación no es una experiencia. Es el estado en el que
te quedas absolutamente solo, sin nada que saber. No hay ningún objeto por más
bello que sea. Recién en ese momento, tu conciencia, que no está obstruida por
ningún objeto, vuelve a su fuente; llega a ser auto-realización; llega a ser
iluminación.
Tengo que recordarte la palabra ‘objeto’. Cada objeto
significa un impedimento. El significado mismo de la palabra es impedimento,
objeción.
Entonces, el objeto puede estar fuera de , en el mundo
material; el objeto puede estar dentro de ti, en tu mundo psicológico; los
objetos pueden estar en tu corazón, en tus sentimientos, en tus estados de
ánimo.
Y los objetos pueden estar incluso en tu mundo espiritual. Y
son tan extáticos que uno no puede imaginarse que puede haber más. Y muchos
místicos del mundo se detuvieron en el éxtasis, que es un bello lugar, un lugar
pintoresco, pero todavía no llegaron a casa.
Cuando llegas a un punto donde las experiencias están
ausentes, entonces no hay objeto, entonces la conciencia sin obstáculos se
mueve en un círculo -en la existencia todo se mueve en círculos, si no se lo
bloquea- , viene de la fuente misma de tu ser y da una vuelta. Al no encontrar
obstáculos -ni experiencias, ni objetos- vuelve. Y el sujeto mismo se convierte
en objeto.
Eso es lo que J. Krishnamurti estuvo diciendo toda su vida:
cuando el observador se vuelve el observado, sabes que llegaste a casa. Antes
de eso hay miles de cosas en el camino. El cuerpo da sus propias experiencias,
que se llegaron a conocer como la experiencia de los centros del kundalini; los
siete centros se convierten en siete flores de loto. Cada uno es más grande y
más elevado que el anterior y su fragancia es intoxicante. La mente te da
grandes espacios, ilimitados, infinitos; pero acuérdate de la máxima
fundamental: todavía no llegaste a casa.
Disfruta el camino y disfruta todos los paisajes que
aparecen -los árboles, las montañas, las flores, los ríos, el sol, la luna y
las estrellas- pero no te detengas en ninguna parte, a no ser que tu propia
subjetividad sea su propio objeto. Cuando el observador es lo observado, cuando
el conocedor es lo observado, llegaste a casa.
Esta casa es un templo real que estuvimos buscando durante
muchas vidas, pero siempre nos perdemos; quedamos satisfechos con experiencias
bellas.
Un buscador valiente tiene que dejar todas esas bellas
experiencias de lado y seguir avanzando. Cuando se hayan agotado todas las
experiencias y quede solamente él mismo en su soledad…no hay éxtasis más grande
que ese, ninguna suerte es mayor, no hay verdad más verdadera; ingresaste a lo
que llamo divinidad, te hiciste un dios.
Un viejo va a ver a su doctor:
-“Tengo problemas con el baño”, se queja.
-“Bien, a ver dime,
¿cómo está tu orina? ”
-“Todos los días a las siete, como un bebé”
-“Muy bien ¿y cómo va tu evacuación? ”
-“Todas las mañanas a las ocho en punto, como un reloj”
-“Pero, entonces, ¿cuál es el problema?”, pregunta el
doctor.
-“Es que me despierto recién a las nueve…”
Estás durmiendo y llegó el momento de despertar.
Todas esas experiencias son experiencias de una mente
somnolienta.
La mente que llegó a despertar no tiene experiencias en
absoluto.
EL OBSERVADOR NO ES
EL TESTIGO
El observador y lo observado son solamente dos aspectos del
testigo. Cuando uno desaparece en el otro, cuando uno se disuelve en el otro, cuando
ya son uno, por primera vez surge el espectador
en su totalidad.
Pero en muchas personas surge una pregunta porque creen que
el espectador es el observador. En sus mentes, observador y espectador son
sinónimos. Es una falacia; el observador no es el espectador, sino solamente
una parte de él, y cada vez que la parte se cree el todo, surge el error.
El observador quiere decir lo subjetivo, y lo observado
quiere decir lo objetivo: el observador quiere decir eso que está afuera de lo
observado, lo observado quiere decir eso que está adentro. Lo de adentro y lo
de afuera no pueden estar separados; están juntos, solamente pueden estar
juntos. Cuando se experimenta este conjunto, o mejor dicho unidad, entonces
surge el espectador.
No puedes practicar ser el espectador; si lo intentas vas a
ser solamente el observador, y el observador no es el espectador.
Entonces, ¿qué hay que hacer? Tienes que disolverte; tienes que fusionarte. Cuando veas una rosa, olvídate
por completo que hay un objeto que se ve y un sujeto que ve. Deja que la
belleza del momento, que la alegría del momento los inunde a los dos, para que
la rosa y no estén más separados, sino
que se conviertan en un solo ritmo, en una sola canción, en un solo éxtasis.
Cuando ames, cuando
sientas la música, cuando veas una
puesta de sol, Deja que pase una y otra vez; cuanto más pase mejor, porque no
es un arte sino un truco. Lo tienes que intuir; una vez que lo conseguiste, puedes
provocarlo en cualquier parte, en cualquier momento.
Cuando surge el espectador, no hay nadie que esté
presenciando y no hay nada que sea presenciado. Es un espejo puro, que refleja
nada. Incluso decir que es un espejo no es correcto; sería mejor decir que es
un reflejar continuo; es un proceso más dinámico de disolución y fusión. No es
un fenómeno estático; es un fluir. La rosa que te llega, llegándole a la rosa. Es un compartir del
ser.
Olvídate de la idea que el espectador es el observador; no
es así. El observador puede practicarse, en cambio el espectador sucede. El
observador es una forma de concentración, y te mantiene separado. Va a
expandir, fortificar tu ego. Cuanto más te vuelvas el observador, más vas a
sentirte como una isla -separado, distanciado, por encima.
Por muchos siglos, los monjes de todo el mundo, estuvieron
practicando el observador. Lo pueden haber llamado el espectador, pero no lo
era. El espectador es algo totalmente diferente, cualitativamente diferente. Al
observador se lo puede practicar, cultivar; puedes llegar a ser un mejor
observador con la práctica.
El científico observa, el místico presencia. Todo el proceso
científico es el de la observación: muy
penetrante, aguda, cortante, como para que no se pueda
escapar nada. Pero el científico no llega a conocer a Dios. Aunque su
observación sea muy, muy experta, permanece inconsciente de Dios; nunca se
tropieza con Dios; al contrario, niega que exista, porque cuanto más observa -y
todo su proceso es de observación-, más se separa de la existencia, se cortan
los puentes y se levantan los muros. Se queda aprisionado en su propio ego.
El místico es un espectador; pero acuérdate; el ser
espectador sucede solo, es un subproducto -un subproducto de ser total en
cualquier momento, en cualquier situación, en cualquier experiencia. La llave
es la totalidad.
De la totalidad surge la alegría de ser espectador.
Olvídate de todo lo que tenga que ver con la observación;
eso va a darte información más exacta del objeto observado, pero vas a olvidarte completamente de tu propia
conciencia.
La meditación es un misterio tal que se la puede llamar una
ciencia, un arte, un truco, sin ninguna contradicción.
Desde un punto de vista es una ciencia porque hay una técnica
muy definida de lo que se tiene que hacer; no hay excepciones, es casi como una
ley científica.
Pero desde un punto de vista distinto, puede decirse también
que es un arte. La ciencia es una extensión de la mente -es matemática, es
lógica, es racional. La meditación pertenece al
corazón, no a la mente -no es lógica, está más cerca del amor. No es
como otras actividades científicas; se parece más a la música, a la poesía, a
la pintura, a la danza; por lo tanto se la puede llamar un arte.
Pero la meditación es un misterio tal que llamarla ‘ciencia’
o ‘arte’, no la agota. Es un truco, lo aciertes o no. Un truco no es una
ciencia, no puede enseñarse. Un truco no es un arte; un truco es la cosa más
misteriosa del entendimiento humano.
Cuando era niño me llevaron con un maestro, con un maestro
de natación. Era el mejor nadador del pueblo, y nunca me había tropezado con
nadie que estuviera más tremendamente enamorado del agua. El agua era su Dios,
la veneraba, y el río era su hogar. Temprano -a las tres de la madrugada- lo encontrabas en el río; al atardecer, lo encontrabas en el río, y a
la noche, lo encontrabas sentado, meditando al lado del río. Toda su vida
consistía en estar cerca del río.
Cuando me llevaron con él -quería aprender a nadar- me miró, sintió algo. Dijo:
“No puede aprenderse a nadar; lo único que puedo hacer es
tirarte al agua y el nadar va a surgir por sí mismo. No se puede aprenderlo, ni
se lo puede enseñar; es una maña, no un conocimiento…”
Y eso fue lo que hizo -me tiró al agua y se paró en la
orilla. Me hundí dos o tres veces y siente que casi me ahogaba. El se quedaba
parado, ¡ni siquiera trataba de ayudarme! Por supuesto, cuando está en juego tu
vida, haces todo lo que puedes, entonces empecé a bracear -como sea,
frenéticamente y surgió el truco. Cuando está en juego la vida, haces todo lo
que puedes…y cada vez que haces todo, pero todo lo que puedes, ¡algo pasa!
¡Pude nadar!, ¡Estaba completamente emocionado! Le dije:
“La próxima vez, no vas a necesitar empujarme, yo mismo voy
a saltar. Ahora sé que hay una tendencia natural del cuerpo a flotar. No es
cuestión de nadar, solamente hay que sintonizar con el elemento agua; una vez
que te sintonizas con él, el agua misma te protege…”
¡Y desde aquella vez estoy empujando a mucha gente al río de
la vida! Yo solamente me paro ahí…Casi nadie falla si da el salto. Uno está
obligado a aprender.
Puede tomarte unos cuantos días descubrir el truco, ¡porque
es un truco, no un arte! Si la meditación fuese un arte, hubiese sido muy fácil
enseñarla, pero como es un truco, tienes que ensayarla; de a poco la consigues.
Un profesor de psicología de Japón estuvo tratando de
enseñar a nadar a pequeños niños de seis meses y tuvo éxito. Después lo intentó
con niños de tres meses y también lo logró. Ahora está tratando con recién
nacidos y espero que lo consiga. Existen todas las posibilidades porque es un knack. No se necesita ningún tipo de
experiencia: ni edad, ni educación…solamente es un truco. Y si un bebé de seis
meses o de tres puede nadar, quiere decir que naturalmente estamos dotados con
la idea de ‘como’ nadar…Lo que pasa es que tenemos que descubrirla. Con un
poquito de esfuerzo, solamente vas a ser capaz de descubrirla. Con la
meditación pasa lo mismo, todavía más que con la natación; solamente tienes que
hacer un pequeño esfuerzo.
DOS
METODOS PODEROERES PARA DESPERTAR
Estas no son las meditaciones realmente; por ahora, te estás
poniendo a tono. Es como. no sé si viste tocar la música hindú; por media hora,
una hora o a veces más, los músicos solamente se dedican a afinar sus
instrumentos; tocan las clavijas, ajustan o aflojan las cuerdas y el que toca
los tambores los va probando a ver si está todo perfecto o no. Esto lo hacen
mas o menos media hora. Esto no es música, es solamente una preparación.
Kundalini no es realmente meditación; es solamente una preparación,
estás preparando tu instrumento; cuando esté listo, vas a quedarte en silencio,
recién ahí, empieza la meditación. Recién ahí estás absolutamente ahí; te
despertaste a mismo saltando, bailando,
respirando, gritando -todos estos son artificios para hacerte un poco más
alerta de lo que estás normalmente. Una vez que está alerta, llega la espera.
Esperar es meditación; esperar con toda conciencia, y cuando llega, desciende
en , te rodea, juega, baila a tu alrededor, te limpia, te purifica, te transforma…
La meditación es un fenómeno que afecta la energía. Tienes
que entender algo muy esencial en relación a todos los tipos de energías, y
esta es la ley básica: la energía se mueve en una polaridad dual, esa es la
única forma en que se mueve; no hay ninguna otra forma para su movimiento. Se
mueve en una polaridad dual.
Para que una energía llegue a ser dinámica, necesita a su
polo opuesto. Igual que la electricidad, que se mueve con polaridades positivas
y negativas. Si existe solamente la polaridad negativa, no va a haber
electricidad; o si solamente existe la positiva tampoco la va a haber. Ambos
polos son necesarios, y cuando ambos polos se juntan, se produce la
electricidad; entonces se enciende la chispa.
Y esto es así para todo tipo de fenómenos. En la vida la
polaridad continúa entre el hombre y la mujer. La mujer es el polo negativo de
la energía de vida; y el hombre es el polo positivo. Son eléctricos, por eso es
tanta la atracción. Con el hombre solo, la vida desaparecería; con la mujer
sola no podría haber vida, solamente muerte. Entre el hombre y la mujer existe
un equilibrio; entre el hombre y la mujer -éstos dos polos, estas dos orillas- ,
fluye el río de la vida.
Mires donde mires, vas a encontrar la misma energía
moviéndose en polaridades, equilibrándose.
Esta polaridad es muy significativa para la meditación
porque la mente es lógica y la vida es dialéctica.
Cuando digo que la mente es lógica quiero decir que se mueve
en forma lineal; cuando digo que la vida es dialéctica quiero decir que se
mueve con su opuesto, no linealmente; zigzaguea de lo negativo a lo positivo
-de lo positivo a lo negativo, de lo negativo a lo positivo. Zigzaguea, usa los
opuestos.
La mente se mueve en una línea, en una simple línea recta;
nunca se mueve hacia lo opuesto, mas bien lo niega; solamente cree en uno, y la
vida cree en dos.
Entonces, para cualquier cosa que vaya a crear la mente,
siempre elige uno. Si elige el silencio -si se hartó de todo el ruido que hay
en la vida y decide estar en silencio- , entonces la mente va a ir a los
Himalayas: quiere estar en silencio, no quiere tener nada que ver con ningún
tipo de ruido. Hasta el canto de los pájaros le va a molestar, hasta la brisa
que sopla entre los árboles le va a molestar. La mente quiere silencio; eligió
la línea, entonces ahora va a tener que negar lo opuesto absolutamente.
Pero este hombre, viviendo en los Himalayas -buscando el
silencio, evitando al otro, al opuesto- , va a ser un hombre muerto,
verdaderamente apagado; y cuanto más elija el silencio, más se va a apagar
-porque la vida necesita de su opuesto, del desafío de su opuesto.
Es un silencio diferente el que existe entre dos opuestos.
El primero es un silencio muerto, el silencio del cementerio. Un muerto está en
silencio, pero no te gustaría estar muerto. Un muerto está en absoluto
silencio; nadie lo puede perturbar, su concentración es perfecta, no puedes
hacer nada que distraiga su atención; su mente está absolutamente fija. Incluso
si todo el mundo a su alrededor se vuelve loco, él va a permanecer concentrado.
Sin embargo, no quisieras estar muerto.
Silencio, concentración, o como te guste llamarlo, no te
gustaría estar muerto, porque si estás en silencio y muerto, el silencio no
tiene ningún sentido.
El silencio te tiene que suceder mientras estás
absolutamente vivo, vital, burbujeante de vida y energía, entonces el silencio
tiene sentido; pero ahora el silencio va a tener una cualidad totalmente
distinta; no va a ser opaco, apagado, va a estar vivo, va a ser un equilibrio
sutil entre las dos polaridades.
Un hombre que busca un equilibrio vivo, un silencio vivo, va
a querer estar en ambos, en la plaza pública y en los Himalayas. Va a querer ir
a la plaza pública a gozar del ruido, y también va a querer ir a los Himalayas
a gozar del silencio. Y va a crear un equilibrio entre estas dos polaridades
opuestas, y va a permanecer en ese equilibrio. Y no puede encontrarse este
equilibrio con esfuerzos lineales.
Es esto lo que dice la técnica Zen del esfuerzo sin
esfuerzo. Usa términos contradictorios -el esfuerzo sin esfuerzo, o la puerta
sin puerta, o el camino sin camino. El Zen siempre usa el término
contradictorio inmediatamente, nada más que para insinuar que el proceso va a
ser dialéctico, no lineal. No se va a negar el opuesto, sino que se lo va a
absorber; no se va a dejar de lado al opuesto, se lo va a usar. Si lo Dejas de
lado, se va a quedar colgando de. Si no lo Usas, vas a perder mucho.
La energía puede trasformarse y usarse, y entonces, Usándola,
vas a ser más vital, más vivo. El opuesto se tiene que absorber para que el
proceso se vuelva dialéctico.
El no-esfuerzo significa no hacer nada, inactividad -akarma.
El esfuerzo significa hacer mucho, actividad -karma, y ambos tienen que estar
presentes.
Haz mucho, pero no seas un ‘adicto a
hacer’ -entonces vas a lograr ambos. Actúa en el mundo pero no seas parte de
él. Viví en el mundo, pero no dejes que el mundo viva en , así se absorben las
contradicciones.
Y eso es lo que estoy haciendo. La meditación dinámica es
una contradicción; dinámica quiere decir esfuerzo, mucho esfuerzo, absoluto
esfuerzo; y meditación quiere decir silencio, no-esfuerzo, no-actividad. Puedes
llamarla una meditación dialéctica.
INSTRUCCIONES PARA
Primera etapa: 10
minutos
Respira rápidamente, inhalando y exhalando por la nariz, concentrándote
siempre en la exhalación. La respiración tiene que penetrar en los pulmones
profundamente, y se tiene que expandir el pecho con cada inhalación. Respira lo
más rápido que puedas, asegurándote que la respiración sea siempre profunda. Haz
esto de la forma más total que puedas, sin tensar tu cuerpo. Asegúrate que tu
cuello y hombros se mantengan relajados. Sigue así hasta que te conviertas en
la respiración, literalmente, dejando que esta sea caótica (eso quiere decir no
en un tiempo regular, predecible). Una vez que empieza a moverse tu energía, va
a empezar a mover tu cuerpo. Deja que se den esos movimientos corporales y úsalos
para que te ayuden a crear mucha más energía. Si mueves tus brazos y cuerpo en
una forma natural, va a ayudar a elevar la energía. Siente cómo aumenta tu
energía; no aflojes no te relajes en la primera parte y no disminuyas el ritmo.
Segunda etapa: 10
minutos
Sigue a tu cuerpo; dale libertad para que exprese todo lo
que surja.¡Explota!..Deja que tome el control tu cuerpo, ayuda a que salga todo
lo que necesitas expulsar v vuélvete loco. Canta, grita, reí, llora, salta, sacúdete,
patea y tírate al suelo. No reprimas nada; Mantén todo tu cuerpo en movimiento
-un poco de actuación va ayudarte a empezar. Nunca dejes que interfiera tu
mente con lo que está pasando; acuérdate de ser total con tu cuerpo.
Tercera etapa: 10
minutos
Relajando tus hombros y cuello, levanta los brazos lo más
alto que puedas, sin trabar los codos. Con los brazos levantados, salta
gritando el mantra ‘¡JU!’ -¡JU!.¡JU!.¡JU!- , lo más profundo que puedas,
haciendo que salga el sonido del fondo de tu vientre. Cada vez que caigas sobre
las plantas de tus pies (asegúrate que tus talones toquen el suelo), Haz que golpee
el sonido profundamente en tu centro sexual; da todo lo que tengas, quédate
totalmente exhausto.
Cuarta etapa: 15
minutos
A la voz de ‘¡STOP!’, quédate inmóvil donde estás, en
cualquier posición que te encuentres. No acomodes tu cuerpo en ninguna forma.
Una tos, un movimiento, cualquier cosa va a disipar el flujo de energía y se va
a desperdiciar todo el esfuerzo. Presencia todo lo que te está sucediendo.
Quinta etapa: 15
minutos
¡Festeja! Con la música y la danza expresa cada cosa que
encuentres. Llévate con esta energía de
vida por todo el día…
ALUMBRANDOTE TE CAMBIAS A TI MISMO
Sugerencias útiles:
Mi sistema de Meditación Dinámica empieza con la respiración,
porque la respiración tiene raíces profundas en el ser. Puede ser que no lo
hayas observado, pero si puedes cambiar tu respiración, puedes cambiar muchas
cosas. Si observas tu respiración con cuidado, vas a ver que cuando estás
enojado respiras con un ritmo
particular; cuando estás enamorado, hay un ritmo totalmente diferente; cuando
estás relajado respiras de otra forma; cuando estás tenso de otra. No puedes
respirar de la misma manera que lo haces cuando estás relajado estando con
enojado al mismo tiempo. Es imposible.
Cuando estás excitado sexualmente, cambia tu respiración; si
no Dejas que cambie, tu excitación sexual va a desaparecer automáticamente.
Esto quiere decir que tu respiración está profundamente relacionada con tu
estado mental. O si cambias tu estado mental, va a cambiar la respiración.
Por eso, empiezo con la respiración y sugiero diez minutos
de respiración caótica en la primera etapa de la técnica. Cuando digo
respiración caótica, quiero decir una respiración profunda, vigorosa, rápida,
sin ningún ritmo -solamente inhalando y exhalando, inhalando y exhalando lo más
vigorosamente, profundamente, intensamente que puedas. Lleva el aire hacia
adentro y después expúlsalo.
Esta respiración caótica es para crear un caos adentro de tu
sistema reprimido. El estado en el que estás, es el reflejo de tu forma de
respirar. Un niño respira de una manera particular; si tienes miedo sexual,
respiras de otra manera. No puedes respirar profundamente, porque cada
respiración profunda afecta al centro sexual. Si tienes miedo, no puedes
respirar profundamente; el miedo crea una respiración superficial.
Esta respiración caótica es para destruir todos tus patrones
del pasado. Lo que hiciste de , lo va a destruir la respiración caótica; la
respiración caótica va a crear un caos dentro de ti, porque a no ser que se
cree un caos, no vas a poder liberar tus emociones reprimidas, y esas emociones
se alojaron ahora en el cuerpo.
no eres cuerpo y
mente; eres cuerpo/mente, psico/somático; eres ambos juntos. Entonces todo lo
que hagas con tu cuerpo llega a tu mente, y todo lo que hagas con tu mente
llega a tu cuerpo. El cuerpo y la mente son dos extremos de la misma entidad.
Diez minutos de respiración caótica, ¡es maravilloso! Pero
tiene que ser caótica; no es una especie de pranayama -respiración yoga, es
solamente crear el caos a través de la respiración, y lo crea por muchas
razones.
La respiración profunda y rápida te da más oxígeno. Cuanto
más oxígeno hay en el cuerpo, más vivo llegas a estar, te pareces más a un animal.
Loa animales están vi y el hombre está medio muerto, medio vivo.
Tienes que volverte de nuevo un animal, únicamente así va a
poder desarrollarse algo superior en ti.
Si solamente estás medio-vivo, no puede hacerse nada contigo.
Entonces esta respiración caótica va a hacerte como un animal: vivo, vibrante,
vital -con más oxígeno en tu sangre, más energía en tus células. Las células de
tu cuerpo van a estar más vivas. Esta oxigenación ayuda a crear electricidad en
el cuerpo -o la puedes llamar bioenergía. Cuando hay electricidad en tu cuerpo,
puedes entrar en tu interior profundamente, más allá de mismo. Esta electricidad va a trabajar dentro
de ti.
El cuerpo tiene sus propias fuentes de electricidad; si las golpeas
con más respiración y más oxígeno, empiezan a fluir; y si llegas a estar
realmente vivo, entonces ya no eres más tu cuerpo. Cuanto más vivo llegues a
estar, más energía va a fluir en tu sistema y menos vas a sentirte físicamente.
Vas a sentirte a mismo más como energía
que como materia.
Y cada vez que te pase de estar más vivo, en esos momentos
no vas a estar orientado al cuerpo. Si el sexo tiene tanto atractivo, este es
uno de los motivos: que si realmente estás en el acto, moviéndote totalmente,
totalmente vivo, entonces ya no eres más un cuerpo -vas a ser simple energía.
Sentir esta energía, vivir con esta energía, es muy necesario, si quieres ir
más allá.
La segunda etapa de mi técnica de
Si quieres gritar, grita, ayuda a que se dé esto…un grito
profundo, total, en el que esté involucrado todo tu ser, es muy terapéutico,
profundamente terapéutico. Se van a liberar muchas cosas, muchas enfermedades
solamente con el grito…Si el grito es total, va a estar comprometido todo tu
ser…
Entonces, por los diez minutos siguientes (esta segunda
etapa también es de diez minutos), permítete a
mismo expresarte a través del llanto, del baile, de gritos, de lágrimas,
de saltos, de risas…-‘alucina’, como dicen; en unos cuantos días, vas a sentir
lo que es…
Al principio puede ser forzado, un esfuerzo, o hasta puede
ser una actuación…Nos hicimos tan falaces que no podemos hacer nada auténtico o
real…No nos reímos, no lloramos, no gritamos auténticamente; todo es pura
fachada -una máscara…Entonces cuando empieces a hacer esta técnica -al
principio- puede ser forzado; puede ser solamente actuación. Pero no te
preocupes, Sigue; pronto vas a tocar esas fuentes donde reprimiste tantas
cosas…vas a tocar esas fuentes y una vez que sean liberadas, vas a sentirte
descargado, va a venir una nueva vida hacia , se va a dar un nuevo nacimiento…
Esta descarga es fundamental y sin ella no puede haber meditación para el hombre en su estado actual, y no estoy hablando de las excepciones, no son pertinentes.
Con esta segunda etapa -al expulsar todo lo que hay
adentro-, te quedas vacío, y el vacío significa lo siguiente: sacar todas las
represiones. En este vacío, algo puede hacerse, puede darse la transformación,
puede darse la meditación...
Después, en la tercera etapa uso el sonido jú. Muchos sonidos se usaron en el
pasado. Cada sonido tiene un efecto específico. Por ejemplo, los hindúes usaban
el sonido aúm, que puede serte
familiar. Pero no lo voy a sugerir, porque el aúm golpea al corazón…el AUM
golpea la puerta de una casa vacía…
Los sufis usaban el sonido jú, y si dices jú en voz alta, va directo al centro del sexo, por
eso este sonido se usa como un martilleo interno. Cuando llegas a estar vacío,
puede fluir este sonido dentro de ti.
El movimiento del sonido solamente es posible cuando estás
vacío. Si estás lleno de represiones no va a pasar nada. Y a veces, hasta es
peligroso usar algún mantra o sonido cuando estás lleno de represiones. Cada
capa de represión va a cambiar la trayectoria del sonido, y el resultado final
puede ser algo que ni siquiera soñaste, ni esperaste, ni deseaste. Se necesita
una mente vacía; recién ahí puede usarse un mantra.
Por eso, nunca sugiero un mantra a nadie en el estado en que está. Primero tiene que haber una catarsis. El mantra jú no se tiene que hacer nunca sin haberse hecho las dos primeras etapas. No se tiene que hacer nunca sin ellas. Solamente en la tercer etapa (de diez minutos), se usa el jú -gritando lo más fuerte que puedas, dándole toda tu energía. Tienes que martillear tu energía con el sonido, y cuando estés vacío -cuando te haya vaciado la catarsis de la segunda etapa-, el jú penetra profundamente y golpea el centro sexual.
Existen dos formas de golpear el centro sexual: la primera
es en forma natural. Cada vez alguien del sexo opuesto te atrae, se golpea tu
centro sexual desde afuera; y ese golpe es también una vibración sutil…Un
hombre se siente atraído por una mujer, o una mujer se siente atraída por un
hombre. ¿por qué?, ¿qué hay en el hombre y en la mujer para que pase esto? Los
golpea una electricidad positiva o negativa, una vibración sutil…Es realmente
un sonido. Habrás observado que los pájaros usan un sonido como atracción
sexual; todo su canto es sexual, están continuamente golpeándose entre sí con
sonidos particulares. Estos sonidos golpean los centros sexuales de los pájaros
del sexo opuesto.
Vibraciones sutiles de electricidad te están golpeando desde
afuera. Cuando golpean tu centro sexual desde afuera, tu energía empieza a
fluir hacia afuera -hacia el otro, entonces va a haber reproducción,
nacimiento…alguien va a nacer de…
El jú golpea el mismo centro de energía pero desde adentro.
Y cuando golpean tu centro sexual desde adentro, la energía empieza a fluir
hacia adentro. Este flujo interno de energía, te cambia completamente, te
transforma, te alumbras a mismo…
Te trasformas solamente cuando tu energía se mueve en una
dirección totalmente opuesta. Hasta ahora, está fluyendo hacia afuera, pero
después empieza a fluir hacia adentro. Hasta ahora, está fluyendo hacia abajo,
pero después empieza a fluir hacia arriba. Este flujo de energía hacia arriba
es lo que se conoce como kundalini. La vas a sentir fluyendo por tu columna, y
cuanto más alto se eleve, más alto vas a elevarte con ella. Cuando esta energía
llega al brahmarandhra -el último centro en , el séptimo centro, ubicado en la
coronilla- eres el hombre más elevado…
En la tercer etapa uso el ju como un vehículo para llevar tu
energía hacia arriba. Las primeras tres etapas son catárticas; no son
meditación, son solamente una preparación para ella; son las preparaciones para
dar el salto, no el salto mismo…
La cuarta etapa es el salto. En la cuarta etapa te digo
“¡STOP!”
Cuando te digo stop quédate completamente inmóvil; no hagas
absolutamente nada, porque cualquier cosa que hagas puede ser una distracción y
vas a perder lo esencial. Cualquier cosa -hasta una tos o un estornudo- y puedes
perderlo todo, porque se desvió la mente, entonces se va a detener el flujo de
energía hacia arriba inmediatamente, porque se desvió tu atención.
No hagas nada, no vas a morirte; incluso si te viene un
estornudo y no estornudas por diez minutos, no vas a morirte. Si tienes ganas
de toser, si sientes una irritación en la garganta y no haces nada, no vas a
morirte.
Solamente Deja que tu cuerpo esté muerto para que la se
pueda mover la energía en un flujo hacia arriba.
A medida que se mueve la energía hacia arriba, vas
volviéndote más y más silencioso. El silencio es una consecuencia de la energía
que fluye hacia arriba y la tensión es una consecuencia de la energía que fluye
hacia abajo. Ahora se va a volver tan silencioso todo tu cuerpo como si hubiese
desaparecido; no lo vas a poder sentir, ya no tienes cuerpo. Y cuando estás
silencioso, está en silencio toda la existencia, porque la existencia no es
otra cosa que un espejo; te refleja en miles y miles de espejos…Cuando estás en
silencio, se vuelve silenciosa toda la existencia…
En tu silencio te voy a decir que seas solamente un
espectador -en constante estado de alerta, sin hacer nada, solamente quedándote
en espectador, quedándote con mismo, sin
hacer nada -sin movimiento, sin deseo, sin querer llegar a ser-; solamente
permaneciendo en el aquí y ahora, presenciando lo que pasa, silenciosamente…
Puedes quedarte en tu centro gracias a las tres primeras
etapas. Si no las haces, no vas a poder permanecer con mismo. Podrás hablar de eso, pensar en eso,
soñar con eso, pero no va a pasarte porque no estás listo.
Estas tres primeras etapas van a prepararte para que te
quedes en el momento; van a hacerte alerta. Eso es meditación. En esa
meditación pasa algo que está más allá de las palabras, y una vez que pasa esto
no vas a volver a ser el mismo, va a ser imposible. Es un crecimiento, no una
simple experiencia. Es un crecimiento…
ACUÉRDATE: SEGUI
SIENDO UN TESTIGO
En esta meditación tienes que estar continuamente alerta, conciente,
despierto hagas lo que hagas. Sigue como espectador; no te pierdas.
Es fácil perderse; mientras respiras puedes olvidarte; puedes
fusionarte tanto con la respiración, que puedes olvidarte del espectador. Pero
así pierdas lo esencial. Respira lo más profundo y rápido que puedas, pon toda
tu energía en eso, pero igual Sigue siendo un espectador.
Observa lo que está pasando, como si fueras un espectador,
como si todo le estuviese pasando a otro, como si todo le estuviese pasando al
cuerpo y la conciencia está centrada, mirando.
Este espectador te tiene que acompañar en todas las tres
etapas; y cuando haces el stop y en la cuarta etapa estás completamente
inactivo, congelado, paralizado, este estado de alerta va a llegar a su
cúspide.
MEDITACION KUNDALINI
Esta es la tan gustada meditación, hermana de
Primera etapa: 15
minutos
Suéltate y Deja que se sacuda todo tu cuerpo, sintiendo que
se mueve la energía subiendo desde los pies. Suéltate por completo y Déjate
llevar, conviértete en la sacudida. Puedes tener los ojos abiertos o cerrados.
Segunda etapa: 15
minutos
Baila, de cualquier manera que lo sientas, y Deja que todo
tu cuerpo se mueva como quiera.
Tercera etapa: 15
minutos
Cierra los ojos y quédate quieto, sentado o parado,
presenciando todo lo que pasa adentro y fuera de .
Cuarta etapa: 15
minutos
Manteniendo los ojos cerrados, acuéstate y quédate quieto.
Cuando hagas